Actualizado 24/09/2009 22:57 CET

Economía/G-20.- La seguridad convierte el centro de Pittsburgh en una ciudad fantasma

PITTSBURGH (EEUU), 24 Sep. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Beatriz Fernández) -

El fuerte dispositivo de seguridad desplegado para garantizar la seguridad durante la celebración de la cumbre del G-20 desde hoy y hasta mañana en Pittsburgh (noreste de EEUU) ha convertido el centro de la localidad en una ciudad fantasma, en la que los únicos vehículos autorizados a circular son el transporte público, los taxis y los utilitarios de los residentes.

Un millar de policías y en torno a 1.200 efectivos del Ejército se han desplazado a Pittsburgh para apoyar a los 900 efectivos de las fuerzas de seguridad locales, todo ello con el apoyo de helicópteros Chinook, vehículos blindados 'Humvee' y los guardacostas, según informa la prensa local.

Las fuertes medidas de seguridad mantienen el área donde se desarrollarán las reuniones (que arrancan a partir de las 18.00 horas, medianoche en España) alejada y protegida frente a las manifestaciones antisistema, pero también limpia de indigentes, que desde hace días han sido 'recolocados' en las afueras de la ciudad.

La Policía detuvo ayer a nueve activistas de Greenpeace después de que desplegaran una gran pancarta en el West End Bridge sobre el río Ohio para pedir la reducción inmediata de las emisiones de CO2.

Entre otros temas, los jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la tercera cumbre del G-20, entre ellos el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, discutirán en Pittsburgh sobre el compromiso que deberían asumir los países más desarrollados con los más pobres para ayudarles a afrontar el cambio climático.

La UE pedirá a los primeros ser solidarios con los menos desarrollados para que todos puedan cumplir con el objetivo de reducción de gases de efecto invernadero. La idea es que unos y otros pongan en marcha un esfuerzo financiero compartido en función de su desarrollo y de su responsabilidad en la emisión de gases.