Economía.- Los grupos minoritarios esperan que el Gobierno ofrezca hoy una hoja de ruta flexible

Actualizado 25/02/2010 9:13:49 CET

Avisan de que no irán de "palmeros" ni "palanganeros" del Ejecutivo, y que no darán "cheques en blanco"

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los grupos minoritarios de la oposición esperan que hoy, en la reunión convocada por el Gobierno para explorar la posibilidad de llegar a acuerdos en materia económica, la comisión negociadora del Ejecutivo ofrezca una 'hoja de ruta' suficientemente flexible para incorporar asuntos distintos a los que avanzó el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

A la vez, esperan que de la reunión de hoy quede claro el método de las negociaciones, habida cuenta de que Economía habla de compatibilizar reuniones bilaterales y multilaterales, y que se concrete el orden de prioridades de la agenda de temas.

UNA MESA CON 19 ASIENTOS

La comisión negociadora --compuesta por la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, y los ministros José Blanco (Fomento) y Miguel Sebastián (Industria)-- ha citado mañana a todas las formaciones con representación parlamentaria para fijar los temas de las negociaciones.

A la reunión de hoy, que se celebrará en un edificio del Fomento próximo a la sede del PP, están citadas dieciséis personas: dos de los grupos parlamentarios grandes (PP, PSOE, CiU y PNV) y uno del resto de partidos.

Pendientes de la delegación del PP --esta tarde aún se desconocía quién acompañará a Cristóbal Montoro--, el resto de asistentes serán José Antonio Alonso y Francisco Fernández Marugán (PSOE), Josep Antoni Duran i Lleida y Josep Sánchez Llibre (CiU), Josu Erkoreka y Pedro Azpiazu (PNV), Joan Ridao (ERC), Cayo Lara (IU), Joan Herrera (ICV), Francisco Jorquera (BNG), Ana Oramas (CC), Alvaro Anchuelo (UPyD), Carlos Salvador (UPN) y Uxue Barkos (Nafarroa Bai).

El Gobierno, según adelantó ayer la vicepresidenta Elena Salgado, encara este proceso negociador con la voluntad de realizar "el máximo esfuerzo" para tratar de alcanzar un acuerdo "lo más amplio posible".

Sobre la mesa, el Ejecutivo ofrece cuatro áreas de negociación: la mejora de la competitividad y la productividad de la economía española, la política industrial, la reducción del déficit y los problemas del sistema financiero y el acceso al crédito.

Al mismo tiempo, ha delimitado los asuntos que considera innegociables, como la subida del IVA prevista para el segundo semestre o el plan de austeridad aprobado a finales de enero, y las materias que excluye de este proceso por estar ubicadas en otros foros: la reforma de las pensiones, que debe debatirse en la Comisión del Pacto de Toledo, y la reforma laboral, enmarcada en el proceso de diálogo social con sindicatos y patronal.

MÁS TEMAS Y PRIORIDADES CLARAS

A partir de ahí surgen las discrepancias con las distintas formaciones de la oposición. Algunos, como ERC, pretenden que en las negociaciones con el Gobierno y con el PSOE se hable también de la edad de jubilación y del diálogo social; CiU quiere replantearse la subida del IVA; BNG e IU-ICV exigen una política fiscal más progresiva y garantías de que el recorte del gasto no afectará la inversión pública, y UPyD habla incluso de revisar la financiación autonómica y la Ley de Cajas.

Luego está el orden de prioridades. CiU ya ha dejado claro que todo debe empezar por medidas para garantizar la fluidez del crédito para que llegue a familias y PYMES. Otros, como ERC, BNG e IU-ICV comienzan avisando que no aceptarán recortes sociales, incluyendo ahí el posible aumento de la edad de jubilación o el abaratamiento del despido.

En cualquier caso, todas las formaciones minoritarias coinciden en que este proceso negociador debe tener efectos prácticos y no quieren que sea sólo una mera maniobra táctica del Gobierno para ganar tiempo, habida cuenta de que Zapatero haya tardado casi dos años en llamarles.

Tampoco acudirán a la cita de la mañana como meros "palmeros" o "palanganeros" del Gobierno, según han expresado recientemente Gaspar Llamazares (IU) y Josu Erkoreka (PNV), ni van a dar un "cheque en blanco", como afirmaba hoy Ana Oramas (CC).

La sensación general es que lograr un acuerdo será muy complicado y muchos de los llamados a la cita de mañana no ocultan su pesimismo pues no ven un clima propicio, especialmente entre los dos grupos mayoritarios, PSOE y PP.