Economía/Macro.- Caixa Catalunya prevé una deflación "transitoria" en España

Actualizado 24/02/2009 14:43:04 CET

BARCELONA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Caixa Catalunya prevé una variación interanual del IPC negativa entre mayo y septiembre de 2009, pero seguida de un aumento hasta el 1,4% en diciembre, según el servicio de estudios de la caja de ahorros. Para febrero, augura que la inflación se moderará dos décimas hasta el 0,6%.

La entidad argumentó que el fenómeno de deflación será "transitorio y no persistente", ya que la inflación descenderá del 0,8% en enero hasta un mínimo del -1,1% en julio, aumentando posteriormente hasta el 1,4% con el que cerrará el año, la misma tasa de variación interanual que en diciembre de 2008. Esta evolución determinará un crecimiento medio anual del IPC del 0,1%, lejos del 4,1% de 2008.

Respecto a febrero, la inflación se moderará dos décimas hasta el 0,6%, lo que supondrá el sexto mes consecutivo de caída desde el máximo del 5,3% de julio de 2008. A este nuevo descenso contribuirá sobre todo el ajuste a la baja en la demanda de consumo de las familias, que se traducirá en un menor encarecimiento de los servicios (dos décimas hasta el 3,4%) y los alimentos elaborados (seis décimas hasta el 1,9%), y una mayor caída en el precio de los bienes industriales no energéticos (una décima adicional hasta el -0,4%). Por tanto, la inflación subyacente se moderará tres décimas hasta el 1,7%.

Por el contrario, los alimentos elaborados, cuya tasa interanual aumentará tres décimas hasta el 1,6% en febrero, y los productos energéticos, cuyos precios descenderán 0,9 puntos menos (-8,4%), contribuirán menos a la moderación de la inflación.

Las variaciones negativas del IPC en la parte central de 2009 serán un hecho "insólito" desde que el INE comenzó a publicar esta estadística en 1961. Sin embargo, Caixa Catalunya apunta a dos "elementos muy relevantes" para considerar que el fenómeno deflacionista será transitorio.

Se trata del elevado encarecimiento en algunos servicios vinculados a la vivienda --que inciden directamente sobre la percepción de inflación de los consumidores--, y el coste de la cesta de la compra habitual de las familias --que continua creciendo a tasas superiores al IPC general si se excluyen los carburantes--.