El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a 17 de marzo de 2026, en Madrid (España). - Matias Chiofalo - Europa Press
MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un real decreto que obliga al uso de facturas electrónicas entre empresas y profesionales --conocido como sistema B2B--, que entrará en vigor de forma escalonada, con un plazo de un año para las compañías con una facturación superior a 8 millones de euros, y de dos años para el resto, a partir de que se publique la orden ministerial que regula la plataforma pública de facturación.
Esta medida impulsa la digitalización del tejido empresarial, reduce la morosidad y permite a las empresas, especialmente a las pymes, cobrar antes y con mayor previsibilidad, según ha destacado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El real decreto define la factura electrónica como un fichero estructurado de lectura automatizada -superando la era del PDF, del Excel y del papel- e introduce la obligación de informar del estado de cada factura: aceptación y fecha de pago efectivo.
Las empresas podrán optar por dos vías para intercambiar facturas electrónicas. La primera será a través de plataformas privadas, que deberán estar interconectadas entre sí para que ninguna empresa se vea obligada a pertenecer a la plataforma de su cliente. La segunda será una solución pública y gratuita que desarrolla la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), accesible para cualquier empresa o profesional que la necesite, incluidos autónomos con pocas facturas al mes.
La entrada en vigor será escalonada para facilitar la adaptación de todas las empresas: un año para aquellas con una facturación superior a 8 millones de euros, y dos años para el resto.
Los plazos comenzarán a computar desde la publicación de la orden ministerial de Hacienda que regulará los aspectos técnicos de la solución pública, que se prevé antes del 1 de julio de 2026.
"Lo que queremos con este real decreto es facilitar la adopción de esta medida en particular por nuestras pymes y establecemos, por lo tanto, un período transitorio suficientemente amplio atendiendo además al tamaño de las empresas de los sujetos obligados", ha señalado Cuerpo.
DIFERENCIAS CON VERIFACTU
Este real decreto de factura electrónica B2B ha coincidido en el tiempo con otro proyecto del Ministerio de Hacienda: el real decreto, conocido como 'Verifactu', que ya ha entrado en vigor, pero cuyos efectos se han diferido a 2027.
La tramitación de ambos proyectos ha coincidido en el tiempo, pero se trata de dos medidas diferentes. Verifactu busca combatir el fraude fiscal en transacciones de todo tipo, establece una serie de obligaciones para los productores de software de facturación, que dificultan la manipulación de facturas, y habilita diferentes mecanismos de reporte de información fiscal a la Agencia Tributaria.
REDUCCIÓN DE CARGAS Y AHORRO PARA LAS EMPRESAS
Por su parte, esta norma sobre la factura electrónica B2B desarrolla el artículo 12 de la Ley Crea y Crece (18/2022) y se alinea con la estrategia europea de digitalización del IVA (iniciativa VIDA de la Comisión Europea).
Según el Departamento que dirige Carlos Cuerpo, la factura electrónica B2B tiene la virtud de generar importantes ahorros de tiempo y recursos en las empresas que la adoptan.
La automatización de procesos que permite el recibir cientos o miles de facturas al año en formato estructurado que puede leer directamente el software contable de las empresas frente a la entrada de facturas en PDF o papel, cuyos datos es necesario reteclear en el sistema del destinatario, y por diferentes vías o direcciones ha sido el gran incentivo para que ya esté implantada en sectores como el gran consumo, automóvil, suministros sanitarios u hoteles y agencias de viaje.
Según el Gobierno, hoy se intercambian ya más de 550 millones de facturas electrónicas al año en España con ahorros que se estiman por encima de 2.700 millones de euros. En cuanto al volumen de ahorros a futuro, la referencia europea más cercana es Italia, que tiene el sistema en funcionamiento para las facturas B2B desde 2019 y maneja al año más de 2.000 millones de facturas electrónicas.
"Cuando lleguemos a ese nivel de 2.000 millones de facturas electrónicas al año, estimamos unos ahorros de más de 8.000 millones para el conjunto de empresas de nuestro país", ha explicado Cuerpo.