RSC.- AGERS advierte de que algunas empresas ya no están siendo aseguradas debido a riesgos asociados a la RSC

Considera que las compañías "tienen que hacer muy bien sus deberes" y "demostrárselo" a las aseguradoras para que éstas les apoyen

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: miércoles, 30 junio 2004 14:08

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS), Julio Sáez, advirtió de que "ya se dan casos" de empresas a las que les son negadas las pólizas de seguros debido a los elevados riegos asociados a su falta de responsabilidad social corporativa, siendo "evidente" que los precios en las pólizas son "muy diferentes" para las empresas que "hacen bien sus deberes" en esta materia.

Así, en una entrevista concedida a Europa Press, explicó que las compañías de seguros "dan muchas mejores ofertas" a las empresas responsables en este aspecto que a las que no lo son, "si es que las aseguran". Según dijo, desde 2001 y tras el cambio "radical" que sufrió el sector con los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, las aseguradoras "exigen cada vez más información y transparencia sobre sus actividades a las empresas a las que van a asegurar".

En su opinión, si las empresas no asumen esta nueva forma de gestión "se quedan fuera del mercado", porque la sensibilidad social "es cada vez mayor" y ese riesgo "no quiere ser asumido por las aseguradoras". Así, y debido a la globalización de la información y su fácil acceso a ella, los consumidores "están siempre informados de las actividades, lícitas e ilícitas que realizan las empresas", por lo que "pueden establecer un boicot a sus productos y recuperar eso es muy difícil".

LA FALTA DE ETICA SE PAGA CARA

Según apuntó a Europa Press el vicepresidente de AGERS, Eduardo Romero, "invertir un euro en prevención evita la pérdida de miles de euros". Por ello, "siempre es rentable ser una empresa segura". Es por ello también que las empresas "suscriben cada vez más las políticas de RSC", aunque éstas sigan teniendo "algo más de estética que de ética". "No estar en consonancia con estas nuevas exigencias se paga cada vez más caro", apuntó.

A pesar de que las compañías de seguros "conocen cada vez más" las nuevas exigencias de las empresas, "aún no ofrecen un tipo de seguro que cubra a las compañías ante estos nuevos riesgos", porque "no se puede contratar un seguro así". Es por ello que "sólo les queda la gerencia de riesgos", es decir, "prevenir y convertirse en una empresa segura antes de que lo contrario les salga demasiado caro".

En este sentido, recordó que las empresas "ya no tienen que cubrirse tan sólo ante los riesgos y las pérdidas tangibles y físicas, sino también ante los intangibles", como la imagen y la reputación, algo "muy ligado" a su responsabilidad social y a la forma en la que desarrolla su actividad en la sociedad. Ese tipo de riesgos "son algo que las empresas aún no se han planteado abordar", porque, como también coincidió Sáez, "piensan que ya se preocuparán de ello cuando llegue".

Así, el presidente recordó que "si todavía hay muchas empresas que ni siquiera están aseguradas ante los riesgos más tradicionales", es "impensable" que se planteen hacerlo "a un nivel superior". "Lo primero y principal es evaluar y prevenir los riesgos básicos, para después pasar a los otros", añadió.

DEMOSTRAR LA RESPONSABILIDAD

En opinión de Romero, la empresa que quiera garantizar una responsabilidad civil real ante la sociedad "tiene que hacer muy bien los deberes" y "tomárselo muy en serio", pero sobre todo "demostrar a las compañías de seguros que lo hacen muy bien" para que les cubran en todo tipo de riesgos y eventualidades.

Aunque aún no existe como tal un tipo de póliza que cubra los riesgos derivados de la "irresponsabilidad" social corporativa, sí es cierto que "existe un tipo de seguro que cubre a los consejeros y directivos ante decisiones tomadas en nombre de la empresa que afecten a la sociedad en la que operan", pero el coste de éstas "se ha multiplicado por diez en los últimos años", y no sólo "son especialmente caras" sino que "son cada vez más restrictivas".

Este tipo de pólizas, según Romero, "penalizan" a las empresas que no sean "cuidadosas" con la responsabilidad social, con el Medio Ambiente, los Derechos Humanos o laborales o "se salten las leyes en el chiringuito que tienen montado en el extranjero para que el coste de los productos que fabrican les salga más barato". "Sólo cuando ven que no cuidar su RSC les cuesta mucho dinero, reaccionan", destacó.

El presidente de AGERS añadió que "sería una visión muy utópica y demasiado optimista del sector asegurador pensar que éste se adelantaría a ofrecer más de lo estrictamente exigido por ley a las empresas", porque "siempre da lo justito y lo hace obligado por la presión de los clientes". En definitiva, las aseguradoras tienden a ser "muy reticentes y calmosas" a la hora de asumir nuevos riesgos.

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