RSC.- La CFI ha otorgado desde su fundación 36.000 millones de euros para inversiones sostenibles del sector privado

Algunas ONG consideran que esta financiación supone dar dinero público para el lucro privado

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: viernes, 1 julio 2005 12:16

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Corporación Financiera Internacional (CFI), desde su fundación en 1956, ha otorgado más de 36.000 millones de euros de sus propios fondos y movilizado otros 19.000 millones en forma de préstamos a más de 3.000 empresas repartidas en 140 países para promover inversiones sostenibles del sector privado en naciones en desarrollo.

Estos préstamos buscan "reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de la gente que vive en países en desarrollo", según se desprende de su declaración de principios.

A diferencia del resto del Grupo del Banco Mundial, la CFI otorga préstamos directamente a las empresas y no a los gobiernos, que se benefician además de la financiación barata a largo plazo, del asesoramiento sobre mercados emergentes, sectores industriales y la estructuración financiera.

Uno de los sectores de financiación ha sido la celulosa y el papel, de cuyos proyectos ha sido un importante patrocinador. Hace pocos meses, la CFI aprobó préstamos para proyectos de celulosa y papel en Pakistán, China, Brasil, Jordania y Kirguistán.

En materia forestal, también tiene un papel muy importante en China. En septiembre de 2001, otorgó préstamos por un total de casi 21 millones de euros a dos subsidiarias de la corporación Sino-Forest para la construcción de fábricas relacionadas con la madera y la compra de plantaciones en China.

Las empresas que reciben préstamos de la CFI a menudo declaran que el préstamo es una "suerte de aprobación" independiente de las actividades de la firma. El presidente y director ejecutivo de Sino-Forest, Allen Chan, consideró tras recibir un préstamo que éste es un modo de respaldar a las empresa sostenibles en China.

Por otro lado, el director de Stora Enso Asia Pacífico, Markku Pentikäinen, subrayó su "complacencia" en las inversiones de la CFI porque es una manera de hacer énfasis en la inversión socialmente resopnsable. "La CFI es un buen ejemplo para otros inversores en la región", apuntó.

"NEGOCIOS SIN RESPETO A NORMAS"

Sin embargo, la CFI ha sido objeto de críticas por parte de ONG por llevar a cabo "negocios" sin tener en cuenta el respeto a normas ambientales y sociales. En noviembre de 2004, la CFI aprobó un préstamo de más de 40 millones de euros a la gigante brasileña de la celulosa Aracruz.

Para financiar la expansión de las operaciones de esta empresa en celulosa y plantaciones, la CFI otorgó el préstamo a pesar de los continuados litigios territoriales que se iniciaron contra la compañía.

En abril de este año, representantes de 64 ONG escribieron al entonces presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, para exigir que la CFI cancelara su préstamo a Aracruz. En su respuesta, Atul Mehta, director del Departamento para América Latina y el Caribe de la CFI, desestimó las continuas reclamaciones territoriales a la empresa y declaró que "durante la evaluación de la CFI se hizo una revisión completa de las cuestiones de litigios territoriales".

Una semana después de que Mehta enviara su carta, unos 500 indígenas Tupinikim y Guaraní cortaron miles de eucaliptos para demarcar 11.008 hectáreas de su tierra, zona que Aracruz había cubierto de plantaciones de eucaliptos.

"Con este acto", escribieron los Tupinikim y Guaraní al ministro de Justicia de Brasil, "queremos expresar a Ud. y a la entera nación brasileña que la tierra pertenece a las naciones Tupinikim y Guaraní y debe ser restituida para que podamos construir nuestro propio futuro y garantizar nuestra libertad y autonomía y el futuro de nuestros hijos y nietos".

Con el apoyo de la CFI a Aracruz y al sector de la pulpa y el papel en general, las ONG denunciaron que se trata de "un negocio de otogar dinero público para el lucro privado".

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