RSC.- Las empresas españolas son "reacias" a comprometerse con la compra responsable de madera, según WWF/Adena

Al menos el 30 por ciento de la madera que entra en España procede de explotaciones no sostenibles y el 10 por ciento de la tala ilegal

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 1 julio 2004 14:08

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las empresas españolas son "reacias" a adquirir un compromiso con la compra de madera sostenible, según explicó a Europa Press el coordinador del WWF-Grupo 2000 de WWF/Adena, Félix Romero, principalmente porque piensan que supone "más esfuerzo y más dinero", aunque existen "posturas vanguardistas", como es el caso de las empresas que participan en el Grupo 2000, agrupación del sector maderero que fomenta la gestión responsable de los bosques a través de la certificación forestal FSC (Forest Stewardship Council).

"Es complicado inculcar en las empresas las cosas que no vienen por ley", puesto que a veces, exigir unos estándares supone cambiar de suministradores, imponer criterios a los proveedores, y puede encarecer los costes en ocasiones, "sobre todo si se trata de maderas tropicales, que son las más demandadas, pero de las que menor oferta existe", explicó Romero.

El WWF-Grupo 2000, constituido en 1998 e integrado en la Red Internacional de Bosques y Comercio, está actualmente compuesto por once empresas --Puertas Luvipol, Bosques Naturales, Núñez y Cañadas, Biofusta, Maderas Iglesias, Tamalsa, Maderas Redondo, Puertas Visel, Gabarró Hermanos, Top Timber y Alberch--, además de la Fundación Terra y el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, que promueven el consumo responsable de madera, en este caso mediante la comercialización de productos con sello FSC, aunque no todas las empresas lo han conseguido a día de hoy.

Todas las empresas incluidas en el WWF/Grupo 2000 reciben la visita de los auditores del Consejo de Administración Forestal (FSC) "al menos una vez al año" (aunque el certificado se concede por cinco años), según apuntó Romero. En estos momentos no todas las empresas del Grupo tienen el FSC, pero "están en el camino".

En estas auditorías se comprueba desde la formación y capacitación del trabajador para conocer cómo debe tratar la madera certificada, hasta los datos de madera certificada que entra y sale del taller, para asegurarse de que "no se está vendiendo madera insostenible como FSC", puntualizó Romero.

Además, concretó Romero, FSC exige que al menos el 70 por ciento del producto sea madera certificada con este sello, porcentaje exacto que debe ser indicado en la etiqueta. El 30 por ciento restante debe proceder necesariamente de bosques legales.

PRIORIZAR Y NO IMPONER

"Es imposible que todas las superficies estén certificadas por FSC, especialmente en países tropicales y de Europa del Este, por lo que no se trata de imponer a estas empresas el FSC, sino de priorizar una política en escalera, empezando por utilizar madera con origen conocido y legal y progresando poco a poco hasta lograr el sello", señaló el coordinador.

Por tanto, Adena no exige a estas compañías que todos sus productos sean certificados o que sólo compren madera certificada FSC, puesto que el mercado de este tipo es mucho menor, "y se entiende que es un negocio, y tiene que ser rentable", puntualizó Romero.

Según los datos de Adena, existen 45 millones de hectáreas certificadas por FSC en el mundo y más de 3.000 cadenas de custodio, aunque a pesar de ello, la situación de los bosques en muchas regiones es "dramática".

En España por ejemplo "al menos el 10 por ciento de la madera de importación procede de la tala ilegal, y un 30 por ciento de explotaciones insostenibles", explicó el coordinador del WWF/Grupo 2000. "No existe ninguna legislación a nivel nacional que impida esto y la capacidad de detección de madera ilegal en los puertos españoles es nula", señaló Romero.

Por otra parte, "no ha existido hasta ahora postura alguna del Gobierno español a este respecto", y los únicos esfuerzos vienen de la Unión Europea, que intenta fomentar los acuerdos bilaterales entre países importadores y exportadores "donde la cosas se estén haciendo bien". "Es un primer paso, pero no es la solución", según el coordinador del Grupo 2000.

SOSTENIBILIDAD EN TRES PILARES

El sello del Consejo de Administración Forestal fomenta la explotación de los bosques desde tres pilares: gestión medioambiental sostenible, socialmente beneficiosa y económicamente viable.

Existen dos tipos de certificado FSC, para la superficie forestal y para la cadena de custodio, que exigen que toda explotación maderera debe respetar diez principios, empezando por respetar la legislación nacional e internacional y contar con la documentación de la posesión y derechos de uso de las superficies forestales.

Asimismo, exige el respeto a las comunidades indígenas; elevar el bienestar social y económico de trabajadores y comunidades locales; el uso eficiente de productos del bosque; la conservación de la biodiversidad, el agua, los suelos y los ecosistemas frágiles; la clara definición de objetivos; el seguimiento y evaluación o el mantenimiento de los bosques.

El FSC no es el único sistema de certificación forestal que existe, pues según datos de WWF/Adena, hay más de quince, aunque en el mercado cotidiano de la UE y Estados Unidos sólo el PEFC compite con el FSC. El problema radica en que "no todos los sistemas son fiables" y aunque "pueden ser mejor que nada", en muchas ocasiones "no deberían recibir el tratamiento de sistema de certificación", puntualizó Romero.

Para las ONG, "el único sistema fiable es el FSC", ya que en el consejo están presentes los ecologistas y existe un equilibrio comprobable que parte del concepto de desarrollo sostenible, mientras que el PEFC es un sistema creado por la industria forestal europea "porque perciben que el FSC se puede convertir en un obstáculo para sus intereses comerciales".

El sello FSC exige un respeto a valores ambientales y sociales que "las empresas no suelen tener en cuenta", explicó, sobre todo en las grandes concesiones tropicales, por lo que "necesitan un sistema que no exija tanto y certifique lo que ya están haciendo".

En cuanto a la conciencia del consumidor y la sociedad en general sobre el origen de la madera, Romero afirmó que no existe demasiada, principalmente porque hasta ahora "no se ha dado la oportunidad al consumidor de elegir entre otras formas de comprar", pero "va en aumento", según los últimos datos.

Actualmente en España ya se pueden encontrar algunos productos con certificado FSC en grandes cadenas de distribución como pueden ser Ikea, Leroy Merlín, Alcampo o The Body Shop, o en pequeñas carpinterías como Biofusta.

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