MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
Cualquier puesto de trabajo "es susceptible de ser ocupado por una persona con discapacidad", ante lo que las empresas de Recursos Humanos "deben actúar de intermediarios entre las empresas y estas personas", según explicó esta mañana el responsable de la Fundación Manpower, Ramón Giró durante la Jornada 'Empresa y Discapacidad: el valor añadido' organizada por la red de empresas Business Disability.
A su juicio, un factor de gran importancia para las empresas de Recursos Humanos "tiene que ser la integración". Para ello, este concepto "tiene que ser insertado con un matiz de normalidad dentro de las empresas, ya que toda persona tiene sus aptitudes y no puede ser discriminado".
Giró señaló que gracias a esta concienciación integral por parte de los trabajadores de su compañía, nació el plan 'Ciudadano XXI' que busca generar ofertas de empleo para colectivos sociales excluidos, como mujeres víctimas de violencia doméstica, personas que hayan estado en un centro penitenciario o con algún tipo de discapacidad.
Con la puesta en práctica de este plan la compañía tuvo que reestructurar su forma de trabajar. Este cambio provocó la necesidad de establecer unas nuevas relaciones con diferentes actores sociales, como ONG, fundaciones o Ayuntamientos.
Además, este proyecto ha pasado a formar parte del Plan Estratégico de la empresa, por lo que todos los trabajadores de la misma tienen que orientar sus actividades hacia su cumplimiento. En su opinión, las empresas "necesitan ayuda" a la hora de cumplir con la legislación que las obliga a que al menos un 2% de su plantilla esté formado por personas con discapacidad.
ACCESIBILIDAD FÍSICA
Por su parte, el presidente de MRW, Francisco Frías, indicó que si no se dan las mismas oportunidades a las personas discapacitadas "se están vulnerando los Derechos Humanos". Además, resaltó que "no se debe premiar a las empresas que cumplen con el mínimo legal del 2% de cuota de discapacitados, sino a las que superen ese mínimo o a las pequeñas y medianas empresas que sin obligación legal contratan a discapacitados".
Asimismo, expuso que en la actualidad hay una tasa de paro entre las personas con algún tipo de discapacidad del 70%, del cual cerca del 60% son mujeres. Entre el colectivo de discapacitados "falta mucha formación" que es demandada por las empresas cuando ofertan puestos de empleo.
Sin embargo, en su opinión, esta posible falta de formación inicial, se suple con otros valores y aspectos positivos que tienen estas personas, como una mayor capacidad de sacrificio, mayor entrega y en ocasiones, mayor rendimiento en determinados puesto de trabajo.
En la misma idea coincidió el consejero delegado de Confortel Hoteles, Jon Cortina, que explicó que la diferencia entre empresas del sector hotelero radica "en la manera de ver la discapacidad". En su empresa, propiedad de la Fundación ONCE, "se tiene la hospitalidad como objetivo", materializado a través del lema 'Nos importas tú'.
Cortina apuntó que para alcanzar dicho objetivo han creado un equipo especial de diseño de hoteles para personas con discapacidad, tras cuyo trabajo se lleva a cabo una auditoria para comprobar que no se ha cometido ningún error, y de ser así corregirlo, "si es posible".
Asimismo, el director general de la compañía de ascensores y escaleras mecánicas Schindler, Javier Leirado, explicó que la discriminación positiva de los discapacitados "se terminará cuando se consiga la integración total de este colectivo en el mundo laboral".
A su juicio, el desarrollo de estas prácticas de integración laboral de colectivos desfavorecidos, como los discapacitados, "incorpora una sensibilidad social a las empresas".
Sin embargo, indicó que la formación de éstos "es una de las grandes barreras a la hora de acceder al mercado de trabajo", y que "se puede mejorar la oferta de valor si las empresas satisfacen las necesidades de las personas con discapacidad y las limitaciones que ello conlleva".