MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
La empresa de mensajería urgente MRW destina entre el 7,5 y el 8% de sus envíos a sus programas de acción social, bien con descuentos bien gratuitos, según explicó en una entrevista concedida a Europa Press el director de Relaciones Externas de la empresa, Francisco Sosa. En materia de responsabilidad social, uno de sus mayores "éxitos" ha sido superar los porcentajes mínimos establecidos por la Lismi, con un 17% de discapacitados contratados en sus oficinas centrales.
Sosa señaló que, de los más de 130.000 envíos diarios que realiza MRW en toda España, casi un 8% "son de carga social", a través de ocho planes gratuitos y dos con descuento --para ancianos, discapacitados, ONG, estudiantes, familias numerosas, etc-- , con un coste operativo total del 2% de la facturación bruta de la empresa, que asciende esta última a 450 millones de euros.
Se añaden los envíos gratuitos con los que compensa errores de entrega, un protocolo de calidad "único en el mundo" que supone diez envíos gratuitos por cada uno que llegue tarde; el coste de este compromiso es del 0,0088% de la facturación. "La gente de la casa tiene estos compromisos básicos, más el de la relación con los proveedores", explicó Sosa.
En este sentido, recordó que MRW también fue la primera empresa del sector en crear, en 1991, un Comité de Ética y Arbitraje integrado por el presidente y ocho agentes franquiciados rotatorios, con el fin de regular las relaciones entre la marca y sus franquicias, "que son quienes están en primera línea con el cliente".
MRW se reserva el derecho de auditar las franquicias para comprobar sus políticas en materia de responsabilidad social, en especial las laborales, y les anima en especial a la adopción de la norma SA 8000. Las revisiones abarcan también cuestiones como el respeto medioambiental, por ejemplo de los vehículos.
En caso de detectarse algún problema, MRW procede a la apertura de expediente en el Comité de Arbitraje, y en función de la gravedad de los hechos se plantea un plazo determinado de tiempo para su solución. "No se toman decisiones de forma drástica a no ser que el problema lleve a ello", apuntó Sosa, aunque la terminación de contratos puede darse en caso de que la franquicia se resista a tomar medidas.
Por el momento este caso no se ha dado. Entre las cuestiones consideradas "críticas" se encuentra la contratación de inmigrantes ilegales, punto en el que "la política es muy clara: podría dar lugar a severas restricciones en los acuerdos". Lo mismo ocurriría por ejemplo con el despido de una mujer embarazada.
En cuanto a los proveedores de material, uniformes, sobres, etiquetas o telecomunicaciones, MRW también cuenta con un proceso de auditoría de los socios comerciales "críticos", "aunque se trata más bien de la puesta en común de problemas o buenas prácticas". "Lo que queremos es tener un trato directo y cordial", añadió.
BENEFICIOS PARA LA PLANTILLA
En cuanto a los empleados, el portavoz de MRW mencionó beneficios como la flexibilidad de horarios, las jornadas intensivas para el 80% de la plantilla, la subvención para cursos de formación, los tickets de guardería y el compromiso de mejora continua de las instalaciones para ofrecer las mejores condiciones de trabajo.
En el caso concreto de los discapacitados, MRW cuenta con un 17% de personas de este colectivo en la plantilla de sus servicios centrales. "Pero más allá del porcentaje --apuntó--, está el descubrir cómo estas decisiones mejoran el clima laboral y logran fidelizar a los empleados con el proyecto de empresa". El resultado es que "la tasa de rotación está muy por debajo de la media del mercado".
MRW también trabaja para garantizar la accesibilidad de las instalaciones: un 90% de las franquicias están a pie de calle, y en breve se llegará a la totalidad tras resolver los problemas que plantean oficinas de circunstancias 'especiales', como las situadas en edificios históricos. En las oficinas centrales se han instalado rampas de acceso o pantallas de ordenador de mayor tamaño para personas con problemas visuales.
Los costes de todas estas iniciativas de responsabilidad y acción social "son inversiones que sabes que debes hacer en algo que está tomando cada vez más fuerza, los intangibles de la marca", que pesan más y más en los análisis de las empresas y cuyos beneficios son "a medio plazo". "El espíritu de la RSC se ha sembrado", consideró.
"Por supuesto que se hace por marketing, pero debe entenderse bien qué es marketing actualmente: la parte de publicidad y ventas es la punta del iceberg, el resto es analizar los productos y servicios para que sean competitivos y diferenciales en el mercado", explicó, apuntando que en el caso de MRW estas políticas proceden del compromiso personal del presidente, Francisco Martín Frías.
De cara al futuro, Francisco Sosa señaló que MRW quiere consolidar los programas implantados "y seguir ampliando". "El desafío es el equilibrio, por una parte presupuestario pero también de promoción a las futuras generaciones de empleados --explicó--, para que estas políticas no se conviertan en una rutina que se hace por obligación, sino por compromiso voluntario".