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MADRID 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
El 50% de las empresas españolas ya invierte en redes dedicadas para evitar el colapso de sus servicios en la nube, mientras que el 75% de los responsables de IT (Tecnologías de la Información) señala que su principal preocupación ya no es la nube, sino la gestión de la red que la soporta.
Según un informe elaborado por Aire (antiguo Grupo Aire), operador de telecomunicaciones especializado en conectividad, el éxito de la estrategia digital de las empresas ya no depende tanto de los grandes proveedores de nube, como AWS o Azure, sino de la calidad y seguridad de su propia conexión a la red.
El estudio, titulado 'Conectividad Cloud en 2025: Cómo lograr una infraestructura resiliente', señala que el 85% de las interrupciones en servicios en la nube tiene su origen en fallos de la red, lo que provoca la paralización de operaciones y la generación de costes imprevistos.
El informe expone que la infraestructura de conectividad se ha convertido en el factor más crítico y, a menudo, el más descuidado, lo que explica que la gestión de la red sea actualmente la principal preocupación para el 75% de los responsables de IT en España, por delante incluso de la seguridad, que inquieta al 50%.
UNA BRECHA ENTRE SEGURIDAD Y AGILIDAD
El informe, basado en datos de Autelsi, radiografía el mercado español y muestra cómo las empresas intentan mitigar los riesgos asociados a la conectividad en la nube.
Según el estudio, el 50% de las compañías ya utiliza enlaces dedicados, como Direct Connect o Express Route, con el objetivo de disponer de una conexión privada, estable y de baja latencia que blinde sus servicios críticos. Otro 50% recurre a redes VPN para gestionar el acceso remoto de sus equipos.
No obstante, un 33% de las empresas admite navegar sin cifrado para utilizar aplicaciones SaaS, una práctica que expone sus sistemas a ciberataques y fugas de datos confidenciales.
Para afrontar este desafío, el informe subraya el papel estratégico de los centros de datos neutros, que actúan como "supermercados" de conectividad. Un 25% de las compañías ya los emplea para interconectarse de forma directa y redundante con múltiples proveedores de nube y telecomunicaciones, una estrategia que permite construir infraestructuras digitales más resilientes y a prueba de fallos.