VALLADOLID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Cooperativa General Agropecuaria Acor anunció hoy su
decisión de ceder su 10 por ciento en el accionariado de la aceitera
Koipe, por valor de unos 7.300 millones de pesetas, al mismo tiempo
que apostó por destinar sus inversiones en beneficio del campo de
Castilla y León a través del biodiesel y otros productos energéticos.
En este sentido, Carlos Rico, vicepresidente de Acor, argumentó
que esta retirada, que ya ha sido comunicada a la Comisión Nacional
del Mercado de Valores (CNMV), se ha producido tras una OPA de 27
euros y una contra OPA de 32 euros presentada por el Grupo
Sos-Cuétara que hace que la inversión de Acor en Kopie no sea
suficientemente rentable.
Por este motivo, la Sociedad Cooperativa General Agropecuaria optó
por retirar todo su dinero en Koipe ya que "lo más inteligente es
ceder nuestra participación".
En cualquier caso, la azucarera no descartó en ningún momento una
nueva inversión en la aceitera como consecuencia de su política de
diversificación empresarial hacia otros sectores, como el del aceite.
Mientras tanto, y según anunció el presidente de Acor, Fausto
Morales Conde, durante la celebración en Valladolid de su Asamblea
extraordinaria la cooperativa azucarera apostará por potenciar los
sectores de la agroenergía con productos energéticos como el cardo o
la cainata, una "mala hierba".
Por otro lado, Fausto Morales Conde se mostró optimista ante el
futuro del sector durante los próximos cuatro años en los que, según
sus previsiones, se espera "relativa tranquilidad en el mundo del
azúcar".
En este sentido, Morales Conde hizo especial hincapié en la
necesidad de aprovechar este periodo de calma para "dar saltos" y
estar preparados en otras materias, comos los productos energéticos.
Morales aseguró a los asociados de Acor que luchará de manera
"decidida" por incrementar el cupo de la Cooperativa, un problema que
tras sucesivas conversaciones con el propio presidente del Gobierno,
José María Aznar, y con los ministros de Presidencia y Agricultura,
Juan José Lucas y Miguel Arias Cañete, respectivamente, no ha
encontrado solución.
El presidente de Acor aseguró que esta "rigidez, nos limita las
posibilidades de venta de azúcar en el mercado nacional y, en
consecuencia, nos impide una mayor recepción de la remolacha".
En cualquier caso, los integrantes de Acor aseguran que estarían
dispuestos a gestionar toda la cantidad de azúcar posible. Ante los
acuerdos con la UE para abrir las puertas del sector al azúcar de los
países más pobres, Fausto Morales Conde señaló que no queda más
remedio que bajar los aranceles y apostó por defender a los
agricultores españoles a través de medidas agroambientales.
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(EUROPA PRESS)
12/04/19-31/01
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