BARCELONA 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las Asociación VSF Justicia Alimentaria ha pedido a las administraciones públicas catalanas que compren alimentos de proximidad, algo con lo que se llegarían a crear hasta 100.000 puestos de trabajo, lo que supondría doblar el número de personas empleadas en sector agrícola de Catalunya, según sus cálculos.
En un comunicado este lunes, VSF ha explicado que es una de las conclusiones del informe 'Compra pública en sistemas alimentarios locales. Impactos sociales, ambientales y económicos' presentado en Barcelona durante una jornada de compra pública de proximidad.
Según el documento, la compra pública de alimentos en Catalunya oscila entre los 200 y 300 millones de euros, de los cuales dos empresas extranjeras --Serunión-Grup Elior (Francia) y Eurest- Grup Compass (Reino Unido)-- se reparten más del 50%.
La asociación ha defendido que el cambio de modelo en la compra de alimentos es "posible, viable y necesario", y ha recordado que en Francia y en la comarca del Vallès Oriental (Barcelona) ya se han puesto en marcha programas en esa línea que han resultado exitosos.
De los hasta 300 millones de euros que la administración gasta cada año en alimentos en Catalunya, el 60% se destina al sector educativo; el 30%, al sanitario; y el 10% restante a centros penitenciarios.
DESNUTRICIÓN
Durante la jornada también se ha criticado la ausencia de políticas públicas referentes a la alimentación, a la vez que se ha recordado que la comunidad sufre un "problema de desnutrición grave", con el añadido de que se han denegado becas comedor a más de 10.000 familias.
Por su parte, el experto Ramon Sentmartí ha mostrado su preocupación porque sólo el 40% de los alimentos consumidos en Catalunya se producen en la comunidad, a la vez que ha alertado de una "preocupante" pérdida de biodiversidad e el territorio.
"Si hace 100 años contábamos con 408 variedades de tomates, hoy en día hay 70", ha expuesto Sentmartí a modo de ejemplo.
Además, la campaña 'Cortocircuito' ha afirmado que la actividad de la payesía se encuentra en "peligro de extinción", después de que en los últimos 20 años hayan desaparecido siete explotaciones agrarias al día.