BBVA pondrá en marcha en 2003 un proyecto de responsabilidad social corporativa

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 18 julio 2002 20:54

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID), 18 (EUROPA PRESS)

El presidente del BBVA, Francisco González, anunció hoy que la

entidad pondrá en marcha en 2003 un proyecto de Responsabilidad

Social Corporativa (RSC) que se materializará con la publicación de

una memoria social, la integración de la responsabilidad social en su

nueva cultura corporativa y el nombramiento de un responsable y un

comité de coordinación.

Durante su intervención en el encuentro "El buen gobierno de las

empresas: lecciones del caso Enron", de los cursos de verano de la

UCM en El Escorial, González anunció que el Banco quiere ser líder

"en un proceso de regeneración de la imagen de la empresa y de la

banca", y dentro de este proceso, abogó por una fuerte apuesta por el

buen gobierno corporativo y por la responsabilidad social

corporativa, que van a ser dos pilares de la nueva cultura

corporativa de la entidad.

"Hay que tratar la RSC como una inversión y no como un gasto, no como

un riesgo, sino como una oportunidad de anticipación y de liderazgo",

dijo.

En dicho plan, explicó el presidente de BBVA, se incluirán aspectos

como la elaboración de un inventario, que será la base de la Memoria

Social que el grupo elaborará anualmente, de forma simultánea con la

memoria anual.

También se incluirán unos principios básicos de actuación del grupo,

que incluirán una política general, unos criterios de actuación y

unos esquemas de apoyo y motivación a las actuaciones voluntarias de

los empleados en temas sociales.

Asimismo, indicó que se definirán nuevos programas de actuación,

estructurados sobre temas fundamentales de tipo social, tanto en

España como en América.

La RSC quedará encuadrada dentro de la estructura de la organización,

con el nombramiento de un responsable y un comité de coordinación que

incluirá representantes de distintas áreas del grupo. González

anunció el lanzamiento de un ambicioso programa de proyectos

concretos de RSC para el año 2003.

A este respecto, González explicó que "la diversidad de entornos en

los que opera BBVA, en países de muy distinto desarrollo

socioeconómico, hacen particulamente necesario un marco de RSC, como

parte de nuestra cultura, como factor de cohesión de nuestros

empleados, como parte de nuestra identidad".

"Estamos en el negocio financiero, que se basa en la confianza y que

tiene muchísima repercusión social", pero reconoció que tiene una

imagen pública deteriorada. "BBVA se ha propuesto trabajar duramente

para cambiar esta situación", dijo.

Señaló que esta opción obedece, en buena medida, a motivos de

negocio: "creemos que es estratéicamente importante y creará mucho

valor a medio y largo plazo, pero también es bueno socialmente".

El presidente de BBVA se refirió, por otro lado, a los efectos del

"caso Enron", y señaló que los inversores aplican ahora una prima de

riesgo que podría ser denominada "prima de riesgo Enron". A este

respecto, indicó que el efecto no se circunscribe a las bolsas, sino

que podría tener un impacto sobre la actividad global, tanto sobre el

consumo a través de un efecto riqueza negativo, y porque está

encareciendo la obtención de capital por las empresas para financiar

inversiones.

Para González, "una mayor homogeneidad de los criterios contables

internacionales incrementaría enormemente la transparencia, y explicó

que, a su juicio, las normas contables internacionales son más

transparentes y flexibles que las de EEUU.

Por otra parte, González, advirtió hoy del riesgo de que numerosas

empresas, acuciadas por la presión de aplicar normas de buen gobierno

y de transparencia, tomen decisiones "no bien meditadas" y caigan en

una "sobrerreacción", lo que, a su juicio, podría tener "importantes

repercusiones económicas en el futuro". En este sentido, l presidente

del BBVA alertó del peligro de que "acuciadas por la presión, las

empresas tomen decisiones no bien meditadas", al tiempo que afirmó

que "es importante no tener una sobrerreación sin conocimiento

preciso de estos temas, porque puede tener importantes repercusiones

económicas y sociales en el futuro".

Según González, no es posible establecer normas de buen gobierno que

sean válidas a nivel universal, por lo que también advirtió de la

posibilidad de que la premura para recuperar la confianza empresarial

lleve a que las normas se hagan "precipitadamente". "Esta normativa

debe hacerse rápido, sin descanso, pero bien", manifestó, y apostó

por que las empresas se rijan por criterios generales en el ámbito

contable, de manera que cada una los plasme "de la manera que mejor

le convenga".

Otro riesgo al que se refirió el presidente del BBVA es lo que

denominó la "panacea" o el desconocimiento de que algunas de estas

normas "ayudan, pero no son la solución universal para todos los

males". Por ello, consideró que la regulación "es necesaria pero no

suficiente", y que lo fundamental es "corregir las deficiencias en la

parte contable y establecer principios éticos de carácter universal".

González también consideró "imprescindible" garantizar la

independencia y evitar los conflictos de intereses de los auditores.

"Es muy importante -dijo-- trabajar en procedimientos claros para que

no se produzcan este tipo de conflictos".

No obstante, precisó que la dificultad a la hora de evitar este

problema radica en que, en una actividad de asesoramiento sobre una

empresa, el analista siempre está ligado al éxito de la parte de la

banca de inversión. "Es muy difícil que en este caso, no se produzca

un conflicto de intereses", añadió.

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18-Jul-2002 18:53:55

(EUROPA PRESS)

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