SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID), 18 (EUROPA PRESS)
El presidente del BBVA, Francisco González, anunció hoy que la
entidad pondrá en marcha en 2003 un proyecto de Responsabilidad
Social Corporativa (RSC) que se materializará con la publicación de
una memoria social, la integración de la responsabilidad social en su
nueva cultura corporativa y el nombramiento de un responsable y un
comité de coordinación.
Durante su intervención en el encuentro "El buen gobierno de las
empresas: lecciones del caso Enron", de los cursos de verano de la
UCM en El Escorial, González anunció que el Banco quiere ser líder
"en un proceso de regeneración de la imagen de la empresa y de la
banca", y dentro de este proceso, abogó por una fuerte apuesta por el
buen gobierno corporativo y por la responsabilidad social
corporativa, que van a ser dos pilares de la nueva cultura
corporativa de la entidad.
"Hay que tratar la RSC como una inversión y no como un gasto, no como
un riesgo, sino como una oportunidad de anticipación y de liderazgo",
dijo.
En dicho plan, explicó el presidente de BBVA, se incluirán aspectos
como la elaboración de un inventario, que será la base de la Memoria
Social que el grupo elaborará anualmente, de forma simultánea con la
memoria anual.
También se incluirán unos principios básicos de actuación del grupo,
que incluirán una política general, unos criterios de actuación y
unos esquemas de apoyo y motivación a las actuaciones voluntarias de
los empleados en temas sociales.
Asimismo, indicó que se definirán nuevos programas de actuación,
estructurados sobre temas fundamentales de tipo social, tanto en
España como en América.
La RSC quedará encuadrada dentro de la estructura de la organización,
con el nombramiento de un responsable y un comité de coordinación que
incluirá representantes de distintas áreas del grupo. González
anunció el lanzamiento de un ambicioso programa de proyectos
concretos de RSC para el año 2003.
A este respecto, González explicó que "la diversidad de entornos en
los que opera BBVA, en países de muy distinto desarrollo
socioeconómico, hacen particulamente necesario un marco de RSC, como
parte de nuestra cultura, como factor de cohesión de nuestros
empleados, como parte de nuestra identidad".
"Estamos en el negocio financiero, que se basa en la confianza y que
tiene muchísima repercusión social", pero reconoció que tiene una
imagen pública deteriorada. "BBVA se ha propuesto trabajar duramente
para cambiar esta situación", dijo.
Señaló que esta opción obedece, en buena medida, a motivos de
negocio: "creemos que es estratéicamente importante y creará mucho
valor a medio y largo plazo, pero también es bueno socialmente".
El presidente de BBVA se refirió, por otro lado, a los efectos del
"caso Enron", y señaló que los inversores aplican ahora una prima de
riesgo que podría ser denominada "prima de riesgo Enron". A este
respecto, indicó que el efecto no se circunscribe a las bolsas, sino
que podría tener un impacto sobre la actividad global, tanto sobre el
consumo a través de un efecto riqueza negativo, y porque está
encareciendo la obtención de capital por las empresas para financiar
inversiones.
Para González, "una mayor homogeneidad de los criterios contables
internacionales incrementaría enormemente la transparencia, y explicó
que, a su juicio, las normas contables internacionales son más
transparentes y flexibles que las de EEUU.
Por otra parte, González, advirtió hoy del riesgo de que numerosas
empresas, acuciadas por la presión de aplicar normas de buen gobierno
y de transparencia, tomen decisiones "no bien meditadas" y caigan en
una "sobrerreacción", lo que, a su juicio, podría tener "importantes
repercusiones económicas en el futuro". En este sentido, l presidente
del BBVA alertó del peligro de que "acuciadas por la presión, las
empresas tomen decisiones no bien meditadas", al tiempo que afirmó
que "es importante no tener una sobrerreación sin conocimiento
preciso de estos temas, porque puede tener importantes repercusiones
económicas y sociales en el futuro".
Según González, no es posible establecer normas de buen gobierno que
sean válidas a nivel universal, por lo que también advirtió de la
posibilidad de que la premura para recuperar la confianza empresarial
lleve a que las normas se hagan "precipitadamente". "Esta normativa
debe hacerse rápido, sin descanso, pero bien", manifestó, y apostó
por que las empresas se rijan por criterios generales en el ámbito
contable, de manera que cada una los plasme "de la manera que mejor
le convenga".
Otro riesgo al que se refirió el presidente del BBVA es lo que
denominó la "panacea" o el desconocimiento de que algunas de estas
normas "ayudan, pero no son la solución universal para todos los
males". Por ello, consideró que la regulación "es necesaria pero no
suficiente", y que lo fundamental es "corregir las deficiencias en la
parte contable y establecer principios éticos de carácter universal".
González también consideró "imprescindible" garantizar la
independencia y evitar los conflictos de intereses de los auditores.
"Es muy importante -dijo-- trabajar en procedimientos claros para que
no se produzcan este tipo de conflictos".
No obstante, precisó que la dificultad a la hora de evitar este
problema radica en que, en una actividad de asesoramiento sobre una
empresa, el analista siempre está ligado al éxito de la parte de la
banca de inversión. "Es muy difícil que en este caso, no se produzca
un conflicto de intereses", añadió.
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18-Jul-2002 18:53:55
(EUROPA PRESS)
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