BRUSELAS, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea adoptó hoy una Comunicación sobre el diálogo
social, con el fin de intensifica su papel en la estrategia de
reformas socioeconómicas, mejorar la visibilidad de sus resultados, y
lograr una mayor coherencia entre los niveles nacional y europeo.
Así, propone la creación de una 'Cumbre para el crecimiento y el
empleo' en la que se reúnan, al más alto nivel político, la
presidencia del Consejo y la de la Comisión, así como los
interlocutores sociales europeos. La Cumbre se celebraría como mínimo
una vez al año, la víspera del Consejo Europeo de primavera, en el
que se debate la situación económica y social de la Unión. De esa
forma, opina que los interlocutores sociales podrán contribuir
eficazmente al éxito de las políticas económicas y sociales de la
Unión.
A la vista del reciente acuerdo sobre el teletrabajo, la Comisión
pide a los interlocutores sociales que adopten programas de trabajo
conjunto a fin de intensificar realmente su diálogo autónomo, que en
la actualidad es demasiado limitado. Dichos planes deberían servir
para obtener resultados concretos, a saber, acuerdos integrados en el
Derecho comunitario y aplicados en la práctica con arreglo a los
procedimientos específicos de los interlocutores sociales.
Bruselas considera que el diálogo social es el medio más adecuado
para definir nuevos equilibrios entre flexibilidad y seguridad. 'Si
bien ese papel del diálogo social es particularmente importante con
vistas a la ampliación, los agentes y las tradiciones de asociación
son aún muy escasos en muchos países candidatos, a pesar de las
iniciativas de los interlocutores sociales y del apoyo de los
programas comunitarios', recoge en un comunicado.
'La Comisión siempre ha dado prioridad al diálogo social, ya que éste
es el medio más adecuado para tratar las cuestiones concretas que se
hallan en el centro de la modernización del modelo social europeo.
Por consiguiente, ya es hora de que desempeñe plenamente su papel,
tanto a escala europea como nacional', indicó la comisaria europea de
Empleo y Asuntos Sociales, Anna Diamantopoulou. Bruselas considera
que el diálogo social es preciso para hallar respuestas adaptadas a
los retos de la modernización del modelo social europeo: el
desarrollo de la formación permanente, la gestión del cambio, el
incremento de la movilidad, el envejecimiento activo o la promoción
de la igualdad de oportunidades.
Si bien ese papel del diálogo social es particularmente importante
con vistas a la ampliación, los agentes y las tradiciones de
asociación son aún muy escasos en muchos países candidatos, a pesar
de las iniciativas de los interlocutores sociales y del apoyo de los
programas comunitarios.
Actualmente, los interlocutores sociales europeos son la patronal
UNICE/UEAPME para los empresarios, el Comité Económico y Social (CES)
para los asalariados y el organismo que reúne las empresas públicas o
sectoriales (CEEP). Hay 27 comités sectoriales de diálogo social, que
cubren sectores tan variados como la aviación civil, la agricultura o
los servicios a particulares.
El Tratado establece que deberán ser consultados sobre cualquier
iniciativa comunitaria y que podrán negociar acuerdos que vayan a
integrarse después en el Derecho europeo, por ejemplo, sobre las
condiciones de trabajo, la igualdad de oportunidades entre hombres y
mujeres, la información y la consulta de los trabajadores en la
empresa, o la formación.
Desde 1993, se han celebrado tres acuerdos interprofesionales que se
han ampliado mediante directivas: en 1995, el permiso parental; en
1997, el trabajo a tiempo parcial y, en 1999, el trabajo de duración
determinada. Dos acuerdos sectoriales han sido ampliados de esa misma
forma: la ordenación del tiempo de trabajo en los sectores del
transporte marítimo y de la aviación civil.
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26-Jun-2002 22:55:02
(EUROPA PRESS)
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