Bush presenta las medidas federales para reforzar la seguridad en el tráfico aéreo

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: jueves, 27 septiembre 2001 23:45

NUEVA YORK, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente estadounidense, George Bush, presentó hoy en el

aeropuerto de Chicago las medidas de su administración para reforzar

la seguridad en el tráfico aéreo. Los controles de seguridad de

pasajeros y equipaje serán competencia del Gobierno federal, se

incrementará el número de agentes en los vuelos, y se destinará 500

millones de dólares (90.000 millones de pesetas) a la mejora técnica

de los aviones para incrementar la seguridad de los pilotos.

En total, las medidas presentadas hoy supondrán un gasto de 3.000

millones de dólares (550.000 millones de pesetas) por parte de la

Administración. Bush llegó a Chicago en el Air Force One, el avión

presidencial, pero como señaló ante multitud de trabajadores del

aeropuerto, "nueve miembros de mi gabinete han volado hoy en vuelos

comerciales" para demostrar la confianza del Gobierno en las

aerolíneas estadounidenses.

Dos aviones aparcados, uno de American Airlines, y otro de United

Airlines, enmarcaron el discurso del presidente, mientras los aviones

despegaban y aterrizaban con normalidad en el aeropuerto.

El presidente recordó que el Senado y el Congreso ya han aprobado

una partida de 15.000 millones de dólares para garantizar la

estabilidad de las aerolíneas en esta emergencia, acción que calificó

de "primera parte de la recuperación económica". "Si el tráfico aéreo

recupera la normalidad, hará posible que otros sectores también se

recuperen", señaló Bush, recomendando a los estadounidenses que

viajen en avión, para reuniones de negocios y vacaciones.

Por otra parte, Bush agradeció a los trabajadores de las

aerolíneas su dedicación en tiempos difíciles. "Sé que han sido días

tensos para los empleados de las aerolíneas, apreciamos vuestra

determinación contra el terrorismo, por que cuando pilotáis un avión,

o procesáis un embarque, o cargáis bolsas, estáis realizando una

declaración contra el terrorismo".

Los vuelos diarios son ahora 5.500 en el país, según la Casa

Blanca, mientras que en un día normal, antes de los atentados

perpetrados el pasado 11 de septiembre contra Nueva York y Washington

con Boeings secuestrados, era de 6.500. El presidente anunció que a

partir de ahora, los controles de seguridad de pasajeros y equipajes

son competencia del Gobierno federal, que desplegará agentes en todos

los aeropuertos.

Hasta ahora, en muchos aeropuertos, los controles de seguridad del

equipaje estaba encargados a empresas privadas que en ocasiones

contrataban a trabajadores sin preparación específica. "Los niveles

de seguridad de los aeropuertos serán más altos, mejores, e iguales

en todo el país", declaró Bush.

"Los pasajeros verán que la seguridad en los aeropuertos es

fiable, lo verán los extranjeros que nos visiten, y también lo sabrán

los terroristas" El presidente pidió a los gobernadores de los

Estados que utilicen a la Guardia Nacional para controlar la

seguridad de los aeropuertos, en el período de transición hasta que

el Gobierno federal pueda desplegar los agentes para hacerse cargo de

los controles de seguridad.

El presidente también anunció un incremento en el número de

agentes de la Policía Aérea que viajará en los aviones. Bush calificó

de "enorme" el incremento de agentes, pero no facilitó cifras".

"Estos agentes --declaró-- parecerán un pasajero más, pero los

ciudadanos sabrán que están ahora más protegidos, y los terroristas

lo sabrán también".

Asimismo, el gobierno destinará 500 millones de dólares a la

mejora técnica de los aviones para incrementar la seguridad de los

pilotos, "proteger mejor la seguridad de la cabina, y asegurarnos que

los pilotos siempre tienen el control del avión, ocurra lo que

ocurra", declaró Bush.

Entre las mejoras técnicas que se van a aplicar a los aviones,

Bush destacó,los sistemas de comunicación que no se puedan apagar,

pantallas para que los pilotos puedan ver qué ocurre en el resto del

avión, y "el desarrollo de una tecnología que permita a los

controladores aéreos aterrizar un avión en apuros mediante control

remoto".

La imposibilidad de apagar las radios es una medida que viene

motivada por la acción de los terroristas el 11 de septiembre de

cortar las comunicaciones con los centros de control aéreo. Entre las

nuevas medidas militares se contempla la declaración de sospechoso de

cualquier avión que no responda a las comunicaciones de los centros

de control.

Sin embargo, entre estás medidas no está el armar a los pilotos,

como pedían algunos senadores. Las palabras del presidente fueron

interrumpidas frecuentemente por los aplausos y vítores de los

trabajadores de las aerolíneas, que en ocasiones comenzaron a cantar

"U.S.A.".

Bush hizo un juego de palabras con los nombres de las aerolíneas

United Airlines y American Airlines, cuyos aviones enmarcaban el

acto. "Estoy viendo aquí cómo nos sentimos United American"

(americano unido).

El presidente recordó que "Estados Unidos está decidido a

perseguir a los terroristas que intentaron cambiar nuestra forma de

vida y llevarlos a la justicia", pero también a "defender la libertad

en cualquier lugar del mundo". Para ello, Bush declaró que utilizará

"todos los medios militares, de inteligencia, diplomáticos y

financieros".

Bush agradeció a los países que apoyan a Estados Unidos que se

integren en la coalición contra el terrorismo: "es reconfortante

saber que no estamos solos", apuntó, advirtiendo no obstante que

"nuestra misión no cambiará para agrandar la coalición, seguirá

siendo el fin del terrorismo global, y entenderemos que algunas

naciones se cansen en el proceso, o se impacienten, pero no esta,

nuestra nación seguirá decidida a luchar por la libertad". "Espero

que todos nos sigan", declaró Bush, "pero lo hagan o no, nosotros

estamos decididos".
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(EUROPA PRESS)

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