Expositor de tienda de moda - EUROPA PRESS
MADRID 12 May. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado este martes que la nueva normativa de seguridad de los productos se adapte para introducir medidas de apoyo a las pymes y graduar las obligaciones de las plataformas digitales en función de su tamaño.
La CNMC señala en un comunicado que ha emitido un informe sobre el proyecto de real decreto relativo a la seguridad general de los productos, que se centra en los "no armonizados" o que no disponen de una legislación de seguridad sectorial, como los muebles, ropa, calzado, artículos deportivos o utensilios domésticos.
La Comisión "valora positivamente" la norma, pues considera que esta contribuye a mejorar el funcionamiento del mercado interior europeo, favorece que los precios de los productos reflejen los costes reales y reduce la competencia desleal.
Sin embargo, advierte sobre el impacto de las cargas administrativas, "en especial para las pymes" (que soportan actualmente el 59% de los costes de cumplimiento en seguridad en la Unión Europea, recuerda), y emite las recomendaciones de facilitar el cumplimiento a las pequeñas y medianas empresas y graduar las obligaciones de las plataformas según su tamaño.
En concreto, por un lado, plantea introducir medidas específicas que faciliten el cumplimiento de las nuevas obligaciones administrativas y técnicas, como guías interpretativas claras, asesoramiento técnico, acceso simplificado a normas técnicas europeas y posibilidad de facilitar el cumplimiento conjunto de ciertas obligaciones.
Por otro, aconseja graduar las obligaciones de las plataformas digitales en función de su tamaño e influencia y evitar imponer "exigencias inasumibles" a los operadores de menor dimensión, con base en el modelo del Reglamento de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés).
Entre las novedades "significativas" que presenta el proyecto para responder a los cambios tecnológicos y al auge del comercio en línea, el organismo resalta la incorporación de riesgos asociados a la inteligencia artificial, la ciberseguridad y los productos conectados; y nuevas obligaciones para plataformas digitales, que deberán actuar activamente en la retirada de productos inseguros y en la trazabilidad de los vendedores.
También apunta al refuerzo de la vigilancia, con inspecciones encubiertas y la posibilidad de retirar contenidos en entornos digitales; una mayor trazabilidad (con obligación de conservar la documentación técnica durante diez años) y el apoyo a los derechos del consumidor, que podrá elegir entre reparación, sustitución o reembolso ante productos inseguros.
Finalmente, la CNMC recuerda que puede actuar de oficio o a petición de diversos organismos e instituciones: las cámaras legislativas, el Gobierno, los departamentos ministeriales, las comunidades autónomas, las corporaciones locales, los colegios profesionales, las cámaras de comercio y las organizaciones empresariales y de consumidores y usuarios.