Departamentos de felicidad, la inversión del futuro

Actualizado 28/11/2016 13:41:16 CET
Departamentos de felicidad portadilla
EUROPA PRESS

   MADRID, 27 Nov. (EDIZIONES) -

   Imagina un departamento en tu empresa que se dedicara, única y exclusivamente, a hacer felices a los empleados. Podría parecer un capricho innecesario, pero lo cierto es que cada vez son más los estudios que relacionan felicidad con productividad.

   Está demostrado que, en general, las personas felices muestran una mejor salud, más compromiso con su empresa, menos ausencias laborales, más energía y mayor capacidad resolutiva.

   Según la psicóloga, escritora y coach María Jesús Álava Reyes, la productividad de una empresa con trabajadores felices puede aumentar una media del 31% y mejorar la salud hasta un 21%.

   Aunque en España existen consultoras de Recursos Humanos que trabajan para mejorar la felicidad de los empleados, las empresas no cuentan con departamentos específicos dedicados únicamente a ello, algo que sí sucede en países como Estados Unidos.

   Sin embargo, este concepto está cogiendo cada vez más fuerza conforme llegan las nuevas generaciones. Manu Romero es el creador de la startup Departamento de Felicidad, dedicada a implementar en las empresas esa sección que aún no tienen y que, aunque se encuentra aún en fase de proyecto, cuenta con más de mil suscriptores esperando a su lanzamiento.

   Según ha explicado a Europa Press, un departamento de felicidad es el responsable de conseguir una empresa con una cultura fuerte formada por personas felices y productivas que apuesten por crecer junto a la empresa.

   Sus responsabilidades pasan por medir la felicidad laboral de los empleados, tomar medidas para mejorar el ambiente laboral, atraer y retener el talento y hacer un seguimiento personalizado del bienestar de sus trabajadores para comprobar el éxito de las dinámicas.

   ¿Y qué dinámicas son estas? Liderazgo, desarrollo profesional, flexibilidad horaria, conciliación familiar y laboral, una retribución justa, un buen ambiente laboral y unas oficinas acogedoras. Como bola extra, y más importante, este joven emprendedor añade la de escuchar a los trabajadores.

   Si ponemos en una balanza los costes de mejorar estas condiciones en comparación con los beneficios que aportan, parecen incluso irrisorios. No solo crece la productividad y con ello los resultados de la empresa, como ya hemos mencionado, sino que hay que tener en cuenta los costes que producen el absentismo, las bajas médicas, la rotación, etcétera. "Claramente, es una buena inversión", insiste Manu.

   ¿CÓMO MEDIR LA FELICIDAD?

   La felicidad es tan fácil de medirse como en sonrisas. "Solo es necesario respirar el ambiente de las empresas felices para notar el bienestar de sus empleados", asegura el creador de Departamento de Felicidad.

   Para quienes quizá consideran esta respuesta algo subjetiva, existen otros mecanismos para hacer un seguimiento de la felicidad de los empleados. Por ejemplo, las encuestas son una buena herramienta para medir los avances e identificar los problemas, y se pueden automatizar a través de un software avanzado que elabore gráficos y conclusiones.

   En esta línea trabaja Happyforce, una app móvil que funciona como red social interna a través de la cual los empleados expresan sus quejas hacia la compañía o hacia sus compañeros con el objetivo de identificar estos problemas que, en la mayoría de los casos, tienen una solución sencilla, pero muchas veces no se alza la voz por miedo a represalias.

   Otros datos que merecen especial atención a la hora de evaluar si los trabajadores son o no felices son la tasa de abandono, la duración media de un empleado en la empresa, el número de candidatos que solicitan sus ofertas de empleo, las bajas laborales y los absentismos.

   EL ASPECTO MEJOR VALORADO

   La VI encuesta de Adecco 'La felicidad en el Trabajo' revelaba que el aspecto mejor valorado por los encuestados a la hora de conseguir esa felicidad laboral era un buen ambiente de trabajo.

   De hecho, seis de cada diez trabajadores estarían incluso dispuestos a percibir menos salario a cambio de mayor felicidad laboral.

   "Hay una clara tendencia de las empresas que están trabajando en este concepto", afirma Manu, quien cree que los menores sueldos en los años de crisis económica incidieron a la hora de valorar otros aspectos como la proyección profesional y la oportunidad de formar parte de un proyecto ilusionante.

   Además, las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y no se conforman solo con un buen salario. En un mercado laboral cada vez más competitivo, ser una empresa feliz puede convertirse en el factor diferencial para captar el mejor talento y enamorar a los líderes del futuro.

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