MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El grupo de distribución holandés Ahold venderá su participación del 50% en la 'joint-venture' Bodegas Williams & Humbert en el marco de su programa de desinversiones, y está en negociaciones para vender estas acciones a su socio, José Medina y Cía, en el que supondría el abandono definitivo de sus actividades en España, según anunció hoy la compañía su informe anual
Según indica la memoria de Ahold, José Medina cuenta con una opción de compra según la cual, bajo ciertas circunstancias, puede comprar las acciones de Ahold, que a su vez cuenta con una opción de venta por la cual Medina se compromete a comprar todas las acciones de Ahold al precio de 1 euro por acción.
Ahold se asoció en 1979 al 50% con Luis Páez SA, una bodega situada en Jerez de la Frontera, y en 1995 esta bodega adquirió el productor de jerez William & Humbert, cuyo nombre asumió tras fusionarse con ella el 30 de septiembre de 2004.
Williams & Humbert comercializa marcas como los brandy 'Gran Duque de Alba' y '1877', 'Canasta', 'Dry Sack', la manzanilla 'Alegría', el vino blanco 'Estero', o el ron 'Dos Maderas'.
El 'Diario de Jerez' había indicado en los últimos días que la operación estaba a punto de cerrarse y pendiente de que la familia Medina firmase un crédito sindicado con las entidades andaluzas Caja San Fernando y Caja de Ahorros El Monte por una suma algo superior a los créditos que Ahold mantiene con la empresa.
Según el rotativo, los contactos de la familia Medina con Ahold comenzaron el pasado verano, coincidiendo con las primeras desinversiones en España de la multinacional holandesa tras los problemas a los que se enfrentó por sus prácticas contables, que le llevaron a reducir su tamaño y a desinvertir su participación en las cadenas Supersol, HiperSol, HiperDino y CashDiplo durante 2004.
REDUCCIÓN DE LA PÉRDIDA NETA.
El grupo holandés también subrayó que la reciente venta de su negocio estadounidense BI-LO/Bruno´s Arena contribuyó en 7 millones de euros a reducir la pérdida neta correspondiente al ejercicio 2004, que ascendió a 110 millones de euros según las normas contables estadounidenses y a 436 millones según la holandesas.
Estas diferencias, explicó Ahold, son principalmente consecuencia de cómo se contabilizan las desinversiones según las distintas normativas.
El grupo destacó, refiriéndose a los problemas relacionados con sus prácticas contables, que "ha realizado más mejoras en los controles internos", y afirmó tener dos "debilidades materiales" con respecto a estos controles, para lo cual se han dado "los pasos necesarios para resolverlas y compensar por ellas".