BRUSELAS 11 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea anunció hoy la autorización sin condiciones de la fusión de los fabricantes franceses de electrodomésticos SEB y Moulinex en España y en otros cuatro países --Italia, Finlandia, Irlanda y Reino Unido--.
Esta decisión obedece a una decisión del Tribunal de Primera Instancia de la UE, el pasado mes de abril, que anuló la autorización previa del Ejecutivo comunitario en lo que concierne a los cinco países, a pesar de que dio su visto bueno a la fusión en los restantes nueve países, así como al envío de su informe a Francia.
Bruselas abrió el pasado 23 de mayo una investigación en profundidad sobre el impacto en la competencia que produciría esta fusión en los cinco países. "El nuevo análisis en profundidad confirma que los consumidores británicos, italianos, finlandeses, españoles e irlandeses gozan de suficiente competencia aún después de la fusión", argumentó hoy el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
La conclusión es que el grupo SEB no detentará ni reforzará una posición dominante en ninguno de los mercados en cuestión, ni por la suma de las cuotas de mercado resultante de la operación, ni por su posición global en el sector del pequeño electrodoméstico tomado en su conjunto.
Esta decisión no afecta a la de 2002 en lo que se refiere al cumplimiento por parte de SEB de los compromisos relativos a los 9 países restantes de la UE. La empresa concedió una licencia para la explotación de la marca Moulinex a las sociedades Benrubi (para Grecia) y Saeco (para los otros 8 países en los que no se habían detectado problemas).
Ambas compañías francesas comercializan un gran número de electrodomésticos de pequeño tamaño bajo el nombre de marcas como Krups, Tefal, Calor y Rowenta, además de los propios de SEB y Moulinex. Bruselas aprobó en un primer momento la compra de SEB por parte de Moulinex bajo la condición de que la primera concediese una licencia exclusiva de cinco años de la marca Moulinex al conjunto de los aparatos en nueve países de la UE, donde se detectaron problemas con la normativa europea de competencia.
El citado tribunal estimó, sin embargo, el pasado 2 de abril que el Ejecutivo comunitario no había probado suficientemente la ausencia de problemas a la competencia en España, Italia, Finlandia, Irlanda y Reino Unido.