Economía/Empresas.- La Generalitat rechaza el expediente de Fisipe porque las pérdidas no hacen inviable el proyecto

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: martes, 6 abril 2004 16:48

BARCELONA, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Conselleria de Trabajo e Industria de la Generalitat denegó hoy el expediente de regulación de empleo (ERE) que había presentado la multinacional portuguesa textil Fisipe para despedir a la totalidad de sus 264 trabajadores de la planta de El Prat de Llobregat (Barcelona).

En su resolución, la Generalitat estima que "las pérdidas alcanzadas por la empresa, si bien son relativamente significativas sobre el volumen de facturación en los últimos ejercicios, no tienen suficiente entidad como para justificar la inviabilidad del proyecto empresarial".

Fisipe registró números rojos de 4,21 millones de euros en 2000, 7,93 millones en 2001 y hasta 30 de septiembre de 2003 las pérdidas alcanzaron los 8,44 millones. Sin embargo, en 2002 la empresa logró beneficios de 0,24 millones.

En este sentido, la Generalitat señaló que "para poder justificar la extinción de los contratos de toda la plantilla de una empresa, la causa económica debe obedecer a una situación fundamentada y de carácter permanente y definitivo, y no simplemente coyuntural".

SITUACION PASAJERA.

Asimismo, la resolución, a la que tuvo acceso Europa Press, recuerda que la empresa no ha sido declarada en suspensión de pagos, sino que el juzgado que instruye dicho proceso sólo ha admitido a trámite su solicitud. "Existe un amplio y fundamentado corriente jurisprudencial que entiende que la suspensión de pagos, por su propio carácter, únicamente es demostrativa de una situación de debilidad económica de la empresa, de carácter, en principio, pasajero", apuntó la administración catalana.

Por ello, la Generalitat considera que "la situación económica de la empresa, desde la vertiente del carácter de su suficiencia, no sólo no queda fehacientemente acreditada, atendiendo a las pérdidas citadas en relación al volumen de facturación, sino que tampoco se puede alegar el inicio del procedimiento de suspensión de pagos como hecho determinante de su suficiencia".

En la resolución se añade que la "medida solicitada es desproporcionada con la situación económica constatada de la empresa, con grave perjuicio para los trabajadores, los cuales han demostrado durante el periodo de consultas su total disposición a una salida que permitiera el mantenimiento de la actividad".

El conseller de Trabajo e Industria, Josep Maria Rañé, que estuvo presente hoy en una reunión que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, mantuvo con el sindicato alemán IG Metall, aseguró no tener constancia de que se haya informado a los trabajadores de la resolución y prefirió no hablar ante los medios de comunicación sobre esta situación.

MANIFESTACION.

Los empleados de Fisipe conocieron la noticia mientras se manifestaban ante la sede de la Conselleria para pedir a la Administración catalana que desestimara el ERE, al entender que la fábrica es viable.

Decenas de trabajadores de la planta afiliados a CGT acudieron ante la Conselleria portando una pancarta que decía "Fisipe pide justicia" y con numerosas pegatinas en las solapas de las chaquetas que reclamaban "despidos justos".

En este sentido, el secretario del comité de empresa de CGT, José Antonio Roca, explicó que la resolución desestima la indemnización de 20 días por año trabajado que planteaba la empresa y aseguró que "empresa tiene que seguir funcionando".

En la actualidad la fábrica está parada por la falta de materia prima ya que, según Roca, "los directivos decidieron que no tenía que entrar materia". "Es una fábrica viable", aseguró Roca, quien acusó a la dirección de la empresa de "dejar morir de una forma descarada" la planta.

Asimismo, Roca advirtió a futuros compradores de la planta de que "no va a venir nadie a cualquier precio" y que los trabajadores pedirán unas condiciones mínimas, después de que no fructificara la compra por parte de un grupo de inversores liderado por el presidente de La Seda, Rafael Español, para hacerse cargo de la fábrica, a pesar de que los empleados aceptaron una rebaja del sueldo.

El conflicto de Fisipe se remonta a hace tres meses cuando la compañía decidió despedir a la plantilla, pero llegó a un acuerdo con Español para vender su planta, aunque finalmente fracasó el pasado 24 de febrero. La operación estaba condicionada a una reducción salarial del 15 por ciento, la congelación de los sueldos, la prejubilación de 30 personas y la concesión de una línea de créditos y avales que finalmente fue desestimada por la Generalitat.

La compañía dispone de un mes para presentar recurso de alzada contra la decisión de la Generalitat de denegar el expediente de regulación de empleo.

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