MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -
La filial española de IBM prevé que la reducción de plantilla que llevará aparejado el plan de reestructuración internacional de la compañía tenga "efectos limitados" en España, informaron a Europa Press fuentes de la empresa.
La compañía informó de que suprimirá entre 10.000 y 13.000 puestos de trabajo, la mayoría en Europa, en el contexto de su plan de reestructuración, encaminado a mejorar la eficiencia, aumentar las operaciones con los clientes e incrementar sus oportunidades en los mercados con más crecimiento.
En la actualidad, la compañía emplea a unas 320.000 personas en el mundo, 6.500 de ellas en España, donde el impacto de la reducción se espera que sea menor que en otras áreas, ya que está prevista la creación en Madrid de un centro de soporte que, con el de Zurich, dará servicio a toda Europa.
En concreto, el centro ubicado en Madrid se encargará de gestionar los servicios en Francia, Norte de África, Italia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Portugal, Grecia, Israel y Turquía. Además, cabe recordar que uno de los superordenadores de la compañía se encuentra en Barcelona.
IBM explicó que la reducción de plantilla se realizará a través de acuerdos voluntarios o involuntarios con los trabajadores y que ya han comenzado las negociaciones con los órganos locales. La sección española sostiene que en caso de que tenga que acometer despidos los hará sólo como último recurso y a través de paquetes incentivados o voluntarios.
Como resultado de su plan de restructuración, IBM espera obtener unos beneficios antes de impuestos de 1.000 y 1.310 millones de euros y mejorar su estructura operativa para acelerar sus actividades y responder mejor a las necesidades de los clientes.
Otro de los objetivos es reducir la burocracia y la infraestructura en las áreas donde se registra un menor crecimiento, así como crear equipos capaces de trabajar más allá de las fronteras de su país.
Junto a ello, este plan, previsto para comienzos del segundo semestre, creará unidades de operaciones menores y más flexibles en Europa para mejorar el contacto directo con los clientes. En concreto, España coordinará el grupo que forma junto a Portugal, Grecia y Turquía.