BARCELONA 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
La dirección de la multinacional holandesa Philips ha comunicado al comité de empresa de la planta barcelonesa de su filial Lámparas Z su intención de cerrar la factoría y trasladar su producción a Polonia, según informaron a Europa Press fuentes del comité.
El cese de la actividad significará el despido de los 165 trabajadores que integran la plantilla y la pérdida de otros 250 empleos indirectos de mantenimiento y servicios externos, con lo que un total de 415 personas se quedarían sin trabajo.
Concretamente, la compañía explicó ayer a los representantes sindicales de la factoría que pretende alcanzar un acuerdo sobre los despidos y, posteriormente, pactar con el comité la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para el conjunto de la plantilla.
El secretario general de Comisiones Obreras en Lámparas Z, Juan Jiménez, aseguró a Europa Press que ya "esperaban" esta noticia desde el pasado mes de enero de 2003, cuando la dirección de la multinacional rechazó el plan de viabilidad propuesto desde el Centro de Investigación Empresarial (CIDEM) --vinculado a la Conselleria de Trabajo e Industria--, que planteaba una reconversión de la actividad de la planta hacia el sector de la automoción.
LÁMPARAS PARA ESPAÑA, ITALIA, PORTUGAL, EL MAGREB Y SUDÁFRICA.
Actualmente, la factoría produce lámparas para el mercado español, pero también para Portugal, Italia, los países del Magreb e, incluso, para Sudáfrica. Sin embargo, en 2003 su producción fue de 180 millones de lámparas y el año pasado apenas alcanzó los 130 millones, muy por debajo de su capacidad máxima, establecida en 300 millones de lámparas incandescentes anuales, cifra que, por otro lado, jamás se llegó a alcanzar.
Debido a este declive de la planta barcelonesa, desde 2003 cerca de 50 trabajadores han perdido su empleo, recibiendo a cambio indemnizaciones por valor de 45 días por año trabajado.
Philips instaló su primera planta en Polonia en 1991, donde posteriormente se hizo con una segunda factoría. Ahora, la multinacional pretende que este país concentre toda su producción para Europa.
De cara a las negociaciones que se abrirán tras el anuncio del cierre, Jiménez señaló que "primero queremos ver lo que la empresa nos ofrece" para posteriormente "proponer nuestras exigencias de mínimos". El próximo miércoles tendrá lugar el segundo encuentro con la dirección de la multinacional.
MINIWATT, EL ÚLTIMO REDUCTO DE PHILIPS EN ESPAÑA.
De concretarse el cierre, la única actividad productiva del grupo en España se concentraría en la antigua Miniwatt (actualmente Barayo), en la que Philips controla el 50%, mientras que LG tiene el 50% restante.
Precisamente esta semana, miembros del comité de empresa de Miniwatt se reunieron con el conseller de Trabajo e Industria, Josep Maria Rañé, movidos por la preocupación ante un posible anuncio similar de cierre, para pedirle que rechace cualquier expediente de Philips que afecte a sus plantas españolas y, que en caso de que pretenda cerrar algún centro, proceda a intervenir la factoría.
Desde el cierre de la planta de iluminación de la firma holandesa en La Garriga (Barcelona), la antigua Novalux, --en junio de 2004-- los sindicatos catalanes están convencidos de que el grupo pretende abandonar toda su presencia industrial en España.
En los últimos 20 años, la multinacional Philips ha eliminado 12.000 puestos de trabajo en todo el mundo y ha cerrado tres de sus plantas.