NUEVA YORK, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -
Los operadores de telefonía móvil estadounidenses Sprint y Nextel negocian una fusión cuyo coste alcanzaría los 30.000 millones de dólares (22.730 millones de euros) y de la que surgiría la tercera mayor compañía del sector en Estados Unidos, con cerca de 38,5 millones de clientes, por detrás de Cingular y Verizon, según afirman hoy tanto el 'Financial Times' como el 'Wall Street Journal'.
Estas tres compañías, de cerrarse la fusión, controlarían el 75% del mercado estadounidense de la telefonía móvil. Sprint tiene presencia entre las grandes empresas, mientras que Nextel tiene fuerza entre las pymes y el usuario de la calle, dispone de altos ingresos por usuario y es popular por haber introducido terminales con un diseño muy atractivo, con mucho énfasis en las melodías y que también funcionan como 'walkie-talkies'.
El 'Wall Street Journal', que aún no da por cerrada la operación, precisa que, de tener éxito, consistiría exclusivamente en un intercambio de acciones, y que ya existe acuerdo sobre quiénes ocuparían los principales cargos directivos.
Ni Sprint, con sede en Kansas, ni Nextel, radicada en Virginia, quisieron comentar estas informaciones y se limitaron a calificarlas de "rumores de mercado".
Esta fusión ofrecería la posibilidad de alcanzar diversas sinergias, especialmente en lo referente a la inversión en tercera generación, permitiéndoles aumentar su alcance geográfico sin que se incremente de forma excesiva el coste por usuario.
Según el 'WSJ', es muy probable que el presidente y consejero delegado de Sprint, que cuenta con casi tres veces más empleados que Nextel, se ponga al frente de la nueva sociedad, por delante del máximo responsable de Nextel, Timothy Donahue.
Estas conversaciones se producen apenas mes y medio después de que Cingular, controlada por SBC Communications y Bell South, se convirtiese en el principal teleoperador tras la adquisición de AT&T Wireless.
El cuarto en discordia en el mercado estadounidense es T-Mobile USA, la división de telefonía móvil de la alemana Deutsche Telekom, que mantendrá su posición en el mercado, pero a más distancia de sus principales rivales.
Fuentes de Vodafone, que controla el 45% de Verizon, subrayaron al 'Financial Times' que no se inmiscuirán en las negociaciones entre ambas compañías, y que no presentarán una oferta competidora por ninguna de ellas.