MADRID 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, explicará mañana el borrador del Plan Nacional de Asignación de emisiones contaminantes (PNA) a las empresas afectadas, en el transcurso de una reunión que mantendrá en el Ministerio con una delegación de la CEOE presidida por José María Cuevas.
En términos generales, el borrador del plan, presentado el pasado lunes por Narbona, ha sido acogido favorablemente por gran parte de empresas, sindicatos y ONG ecologistas, al combinar los intereses de la industria y la necesidad de no ver mermada su competitividad con las reivindicaciones de un control de las emisiones y un mayor respeto al medio ambiente.
El PNA reparte 161,2 millones de toneladas de CO2 entre diversos sectores, como el eléctrico (al que corresponden 86,4 millones de toneladas), refino, cemento, siderúrgico, cerámico, vidrio y papelero.
El sector eléctrico, dividido por razones estratégicas sobre los criterios de cumplimiento del protocolo de Kioto --Iberdrola mantiene una postura discordante del resto-- ha acogido el borrador del plan con "razonable satisfacción". En cambio, otros sectores, como el cementero o el papelero, consideran que puede afectar negativamente a su competitividad e incluso provocar deslocalizaciones.
El borrador del PNA no ha entrado, sin embargo, en un asunto espinoso como es el reparto por empresas de las emisiones asignadas a cada sector.
En el caso de las eléctricas, Endesa confía en que se distribuyan en función de la producción histórica --la de los últimos años-- de las centrales, al considerar que es un método "objetivo, publico y verificable".
Esta fórmula permitiría atribuir más derechos a las plantas de carbón --con gran peso en el parque de generación de Endesa y de Unión Fenosa--, frente a las de ciclo combinado, que empezaron a operar hace dos años y que abandera su principal competidor, Iberdrola, que a su vez aboga por una asignación de emisiones en función de la producción estimada en los próximos años.
UNA SEMANA PARA REMITIR COMENTARIOS.
Las empresas tienen una semana para remitir a Medio Ambiente sus comentarios y alegaciones sobre el PNA, ya que en julio se negociará la asignación por instalaciones, de modo que a finales del próximo mes se aprobará un decreto ley que contendrá las líneas maestras del plan y la creación de un registro de emisiones.
El plan presentado el lunes ha suscitado la duda sobre el impacto que puede tener en el consumidor en términos de tarifas. Mientras que Cristina Narbona indicaba que el impacto sería en cualquier caso "mínimo", el titular de Industria, José Montilla, consideraba prematuro afirmar que pudiera ocasionar una subida adicional de la tarifa, al estimar que el actual marco regulatorio tiene margen suficiente para absorber el posible coste medioambiental.
Estas discrepancias se reflejaban también en las propias compañías eléctricas. Endesa y Unión Fenosa opinan que Kioto puede suponer inevitablemente un coste adicional para el consumidor al 2% fijado como tope para las tarifas, mientras que Iberdrola cree los costes de transición a la competencia (CTC) y la moratoria nuclear son colchones que pueden utilizarse para sufragar ese posible incremento.