Actualizado 15/11/2011 15:06 CET

Economía.- La industria aceitera ve "preocupante" el peso de la marca blanca, del 90% en girasol y el 70% en oliva

Jaime Carbó
EUROPA PRESS

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La cuota de mercado de la marca blanca roza el 90% en el aceite de girasol y se sitúa en torno al 70% en el aceite de oliva, una situación que la industria califica de "bastante complicada y preocupante", al verse "minimizado" el papel de los fabricantes y de los productores por la "fuerza" de la distribución.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac) y consejero delegado de Deoleo, Jaime Carbó, destacó en rueda de prensa que la situación de "colaboración y conflicto" entre la marca del fabricante y la del distribuidor es uno de los debates que sigue encima de la mesa del sector para la nueva campaña 2011-2012.

Carbó defendió que, con los precios actuales, no existe una gran diferencia entre ambas enseñas, pero la crisis conlleva una tendencia general a que la marca blanca sea la opción preferida y "el efecto psicológico está ahí". En cualquier caso, sostuvo que el crecimiento de estas marcas es ahora "menos fuerte" que en los últimos tres o cuatro años.

Preguntado acerca de si los envasadores prevén adoptar medidas para evitar que el aceite de oliva sea utilizado como 'producto gancho' por la distribución, señaló que un informe reciente de la Comisión Nacional de la Competencia reconoce que "con cierta frecuencia se produce venta a pérdida", por lo que "la autoridad conoce el hecho; no se puede hacer nada".

COMPRESIÓN "BRUTAL" DE MÁRGENES.

Por otro lado, el presidente de Anierac aseguró que el sector atraviesa una "compresión de márgenes brutal". "Ni los productores ni los envasadores están disfrutando de una buena situación por el exceso de materia prima y la revolución que vive la distribución", dijo Carbó, antes de advertir del riesgo que esta falta de rentabilidad supone a medio y largo plazo para desarrollar nuevos productos o financiar campañas de formación del consumidor.

En este contexto, consideró que la concentración sectorial es una "necesidad" que acabará ocurriendo para ganar fortaleza frente a una distribución que está "ultraconcentrada".

Carbó presentó el informe de Anierac correspondiente a la campaña 2010-2011, que pone de manifiesto que sus empresas asociadas pusieron en el mercado un total de 704 millones de litros de aceite (-0,9%), de los que 356 millones fueron de aceite de oliva y 348 millones del resto, fundamentalmente de girasol.

En concreto, las ventas de aceite de oliva descendieron un 3%, con descensos en oliva suave y virgen extra y crecimientos en intenso y virgen, mientras que el aceite de girasol, por su parte, se mantiene estable (+0,34%), a pesar de las subidas de precios del año pasado.

El sector del aceite de oliva ha sufrido un "salto de escala" en la tendencia de producción, según explicó el presidente de la patronal, quien detalló que en las dos últimas campañas los niveles han aumentado a 1,4 millones de toneladas, frente al millón anterior.

Además, el denominado 'enlace intercampaña' también "es importante", de manera que la gran disponibilidad de materia prima propicia una "presión sobre el sector que genera precios a la baja". Preguntado acerca del impacto del almacenamiento privado de aceite de oliva activado por Bruselas, aseguró que no ha afectado a los precios.

Jaime Carbó destacó que uno de los retos de los envasadores de aceite se centra en aprovechar las oportunidades que ofrece el canal de la restauración.

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