DETROIT (ESTADOS UNIDOS), 21 (EP/AP)
Los prsidentes de los grupos automovilísticos General Motors y Ford, Rick Wagoner y Bill Ford, valoraron positivamente la ampliación a los clientes particulares del descuento para empleados efectuada en verano en Norteamérica, aunque aseguraron que no pueden seguir ofreciendo grandes descuentos.
Bill Ford señaló, durante la presentación de los resultados del grupo, que, "a largo plazo, esto no es saludable para la industria y, francamente, no es sostenible".
General Motors fue el primero de los tres principales fabricantes estadounidense (GM, Ford y Chrysler) en iniciar esta campaña de descuentos que permite a los clientes particulares pagar sus vehículos al mismo precio que abonan los empleados de la compañía.
Así, las ventas de General Motors en Estados Unidos se dispararon en junio un 41%, mientras que Ford y Chrysler, filial de DaimlerChrysler, lanzaron estos programas en el pasado mes de julio. Todas estas campañas concluyeron el 30 de septiembre.
El presidente y consejero delegado de General Motors destacó que este programa de incentivos ha sido uno de los más exitosos de la compañía términos de nuevos clientes captados, de costes frente a beneficios y de bajo impacto en la rentabilidad de los concesionarios".
Asimismo, recordó que la promoción denominada 'GM's Keep America Rolling', iniciada después de los atentados cometidos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, fue el segundo de mayor éxito, según Wagoner.
El máximo responsable de General Motors indicó que no se arrepiente de haber lanzado esta campaña, incluso cuando así inició una 'guerra de incentivos' que afecta en las ganancias y ayuda a los competidores asiáticos, que habitualmente ofrecen bajos incentivos.
Por su parte, Bill Ford resaltó la dificultad existente para los fabricantes estadounidenses de "dar la espalda" a estos incentivos, puesto que cuentan con demasiadas plantas en Estados Unidos y deben dar salida a los 'stocks'. Esta idea fue corroborada por Wagoner.
Ambos expresaron su confianza sobre las nuevas estrategias de ventas de sus compañías. Ford y General Motors han bajado los precios de sus vehículos y han reducido los incentivos. Asimismo, planean acentuar el valor de sus vehículos en la publicidad, antes que efectuar grandes descuentos.