WOLFSBURG (ALEMANIA), 10 (EUROPA PRESS)
El presidente del grupo Volkswagen, Bernd Pischetsrieder, reconoció hoy que la compañía sigue registrando "pérdidas significativas" en las exportaciones de automóviles que realiza desde Alemania hacia Estados Unidos.
"Debemos actuar rápidamente y con determinación para eliminar los problemas que afrontamos, con el fin de garantizar un futuro a largo plazo para el grupo", añadió Pischetsrieder, después de que la empresa alemana anunciara un plan de reestructuración que afectará en los próximos tres años a 20.000 empleados relacionados directa e indirectamente con la marca Volkswagen.
La empresa justificó su programa de reestructuración por la baja rentabilidad de la firma Volkswagen, que logró un exiguo beneficio en 2005, pese al recorte de costes de 3.500 millones que consiguió el consorcio gracias al programa 'ForMotion'.
Los principales problemas identificados por la empresa son la desventaja en el ámbito internacional, tanto en lo referente a productos como a procedimientos y procesos; las elevadas pérdidas de las plantas tradicionales de Alemania y la escasa rentabilidad de algunas factorías de componentes.
"Nuestro programa de reestructuración se centra precisamente en los problemas clave que hemos identificado, y se requiere una acción rápida y determinante en estas áreas", añadió el máximo responsable de la multinacional alemana.
Los objetivos perseguidos por Volkswagen son eliminar los déficits de producción, especialmente en las plantas de automóviles; la utilización plena de la capacidad de las fábricas; la optimización de los gastos de personal y la reorganización de las operaciones de componentes.
El grupo explicó que no ha precisado los mecanismos para ejecutar el recorte de empleo, por lo que abrirá negociaciones con el comité de empresa y con los representantes del sindicato IG Metall, con el fin de asegurar la competitividad de la empresa y de sus empleados.