MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
España consiguió elevar entre un 4% y un 4,5% sus ingresos totales por turismo en el ejercicio 2005, lo que supone situar este parámetro en una horquilla que oscila entre los 45.950 millones y 46.150 millones de euros, según las previsiones anticipadas hoy por el secretario de Estado de Turismo y Comercio, Pedro Mejía. Según los datos de la Encuesta de Gasto Turístico (Egatur), el gasto total de los turistas se situó en los 44.166 millones en 2004.
Las estimaciones que maneja el Gobierno para el conjunto del ejercicio 2005 contemplan, igualmente, un incremento de entre el 4,5% y el 5% del gasto medio diario de los turistas, hasta alcanzar los 85 euros. Por el contrario, el gasto medio del turista durante cada una de sus visitas registrará una caída de en torno al 2%, reduciéndose el dato hasta los 855 euros, debido fundamentalmente al progresivo recorte de la estancia media hasta aproximadamente 10 días, un 6% menos.
El secretario de Estado subrayó que estas cifras no son más que un fiel reflejo de la "acentuación de las tendencias clave" del sector turístico internacional. "España recoge la tendencia mundial que muestra la menor importancia de los paquetes turísticos, el incremento de la participación de las aerolíneas de bajo coste y la progresiva reducción de la estancia media", explicó.
Desde el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se admite que el constante incremento de los ingresos por turismo no puede absorber el cada vez mayor volumen de gasto de los españoles en sus viajes al extranjeros, con la consiguiente merma del superávit de la balanza turística. "Los ingresos crecen en torno al 4% y los gastos un 25%, la reducción del superávit por turismo resulta evidente", apuntó Mejía.
"El turismo nacional progresivamente tendrá menos capacidad de compensación en la balanza comercial", sentenció Mejía, "podemos ser muy activos y tener éxito en las políticas aplicadas, pero simultáneamente la sociedad española está cada vez más deseosa de salir al exterior".
DIFERENCIAL DE INFLACIÓN
Por otro lado, Pedro Mejía alertó de que el diferencial de inflación que presenta la economía española en relación a la de sus mercados emisoras representa una merma de la competitividad del sector turístico nacional. "El diferencial de inflación tiende a minorar las posibilidades de competir en nuestro entorno", apuntó el secretario de Estado, que ensalzó los esfuerzos acometidos por las empresas turísticas españolas por paliar este problema.
El diferencial de inflación de España con la media de la zona euro en 2005 fue de 1,5 puntos, el más alto desde enero de 2003, aunque hay que remontarse al cierre de 2002 (el diferencial fue de 1,7 puntos ese año) para ver un ejercicio entero con un diferencial superior a esta cifra, según los datos facilitados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se situó el mes pasado en España en el 3,7% frente al aumento del 2,2% en la zona euro, con lo que el diferencial se amplió en 2005 hasta 1,5 puntos, muy por encima de la tasa de un punto que el Gobierno considera óptima para evitar una pérdida de competitividad de la economía española.