MADRID 21, (EUROPA PRESS)
El Gobierno se plantea limitar la expansión de Repsol y Cepsa, las
dos principales petroleras asentadas en España, en el área de
distribución de carburantes, impidiéndoles abrir nuevas estaciones de
servicio en el territorio nacional, informaron a Europa Press en
fuentes próximas al Ejecutivo.
El objetivo de la medida, que el gabinete que preside José María
Aznar estudia incluir en el paquete liberalizador que aprobará el
Consejo de Ministros del próximo viernes, es potenciar la presencia
en distribución de carburantes del resto de empresas que operan en el
sector y propiciar una desconcentración en la propiedad de estaciones
de servicio en aras de incrementar la competencia.
Repsol ostenta actualmente el 45 por ciento del mercado español de
distribución de carburantes, con aproximadamente 3.500 estaciones de
servicio, mientras que Cepsa posee el 25,5 por ciento, con 1.500
puntos de venta. BP Oil es la tercera compañía en el mercado español,
con una cuota del 9,3 por ciento (500 estaciones de servicio),
seguida de Shell y Agip, con un 4 y un 2,4 por ciento del mercado,
respectivamente.
El 17,5 por ciento restante de las gasolineras se lo reparten otros
operadores, como Totalfina, Meroil, Petrogal, Saroil, etc. De esta
forma, las dos operadoras, que controlan el 70,5 por ciento del
mercado español de productos petrolíferos, quedarían al margen del
plan que el Ministerio de Economía y las comunidades autónomas están
diseñando para ampliar el número de puntos de venta con el fin de que
en cuatro años alcance el promedio de la Unión Europea.
El Ejecutivo quiere eliminar los obstáculos a la instalación de
gasolineras y fomentar la apertura en hipermercados. Actualmente, en
España existen casi 7.700 estaciones de servicio, frente a los 17.125
de Francia o los 13.161 del Reino Unido.
El mercado español dispone sólo de 0,35 gasolineras por cada 1.000
vehiculos, uno de los promedios más bajos de la UE. El Ejecutivo es
consciente de que aunque el número de gasolineras en España es
comparativamente inferior a la media registrada en el resto de países
comunitarios, la tendencia en dichos países es a cerrar parte de las
estaciones de servicio, mientras que en España la tendencia es a la
inversa.
Así, en 1999 se abrieron unas 300 gasolineras en España, mientras
que en el conjunto de la UE se cerraron 3.500 puntos de venta. La
intención del Gobierno es complementar esta medida con otras de más
calado estructural, como aumentar la capacidad de distribución de la
Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), propietaria de la red de
oleoductos, así como reestructurar su accionariado para dar entrada a
nuevos operadores y asegurar así la neutralidad de la compañía.
LAS PETROLERAS AFIRMAN QUE HAY COMPETENCIA
Por su parte, fuentes del sector indicaron a Europa Press que la
competencia se ha incrementado significativamente en la última
década, como pone de manifiesto la existencia de 30 operadores; las
pérdiidas de cuota de Repsol de 20 puntos en los últimos ocho años;
el incremento en un 30 por ciento de los puntos de venta y el
crecimiento de la venta de carburante en hipermercados, hasta una
cuota anual del 3 por ciento.
A estos factores hay que sumar, segun las mismas fuentes, el acceso
a instalaciones de CLH, con un descenso de la tarifa del 37 por
ciento en los últimos cinco años y la apertura del sistema logístico
español, con nuevas instalaciones en los puertos más importantes.