Actualizado 04/01/2018 13:18 CET

El Gobierno vasco entra en el capital de CAF al tomar un 1,24% por 15 millones

Tren de CAF para el metro de Bruselas
CAF/KARLOS CORBELLA

El Ejecutivo regional prevé otras operaciones similares para apoyar el crecimiento de la industria vasca

SAN SEBASTIÁN, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno vasco ha entrado en el capital social del fabricante de trenes CAF al comprar a Kutxabank un 1,24% de su accionariado por un importe de 15 millones de euros, una operación realizada a través de la firma pública Socade y financiada por el Instituto Vasco de Finanzas (IVF).

Se trata de la primera vez que el Ejecutivo regional entra en una empresa cotizada, si bien emprende así una nueva política industrial a la que dará "continuidad" con "operaciones similares" con el fin último de contribuir al crecimiento de la industria vasca y a la generación de nuevas actividades industriales" en Euskadi.

En el caso de CAF, el Gobierno considera que la compra de acciones de la empresa con sede en Beasáin (Guipúzcoa) constituyó "una oportunidad que no se podía dejar escapar". Además, no descarta aumentar esta primera participación.

Su objetivo es "favorecer el crecimiento" de esta empresa y su "arraigo", por considerar que CAF presenta un "carácter estratégico y de tractor" para la economía regional.

Así lo indicaron la consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, y el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, en la rueda de prensa en la que dieron cuenta de esta actuación.

En concreto, el Ejecutivo vasco, a través de Socade, se ha hecho con un paquete de 425.870 acciones de CAF que ha comprado a Kutxabank. La operación se materializó el pasado 28 de diciembre a un precio de 35,2 euros por acción.

En el caso de Kutxabank, la venta de títulos de CAF se enmarca en la reducción de sus participaciones industriales por exigencia de los reguladores.

Los consejeros del Gobierno vasco descartaron que la entrada en el fabricante de trenes constituya una ayuda de Estado, dado que no se trata de una empresa en dificultades.

VOLUNTAD DE PERMANENCIA.

"Supone una decisión de carácter estratégico, de permanencia en la empresa por parte del Ejecutivo Vasco, que se convierte en socio estable y comprometido con el futuro de la compañía, así como en colaborador leal con el resto de sus accionistas", aseguraron los consejeros.

El Gobierno no entrará en el consejo de CAF, pero garantizó una "interlocución directa" con el resto de socios para "todos los aspectos técnicos y de crecimiento" que la compañía pretenda asumir.

Los miembros del Ejecutivo detallaron que esta inversión en CAF se financia con el Fondo Social del IVF que el Gobierno vasco se ha comprometido a dotar con cien millones de euros, de los que treinta millones ya se han habilitado este año para acometer operaciones de capital riesgo y de participaciones empresariales permanentes.

ESTRATEGIA DE INTERNACIONALIZACIÓN.

El Gobierno vasco desembarca en el capital de CAF mientras el fabricante de trenes está inmerso en una estrategia de crecimiento e internacionalización, que el pasado año le llevaron a comprar firmas en Italia y Reino Unido y a proyectar una fábrica en este país. En los últimos meses del ejercicio logró además destacados contratos como los conseguidos en Seattle (Estados Unidos), Filipinas y Nueva Zelanda.

Asimismo, el anuncio de la entrada del Ejecutivo regional en el accionariado de la compañía coincide con la consecución del primer contrato del año, el del suministro de 26 tranvías para Budapest por un importe de 55 millones de euros.

Estos contratos se suman a la cartera de pedidos que CAF presentaba a cierre de septiembre de 2017, por valor de 5.723 millones deeuros.

La compañía logra más del 80% de sus ingresos del mercado internacional, de los pedidos que logra y fabrica para otros países. A la conclusión del tercer trimestre del pasado año registró una facturación de 1.051 millones de euros y un beneficio neto de 28,2 millones.

Los empleados de la compañía, a través de la firma Cartera Social, son los primeros accionistas de la empresa que preside Andrés Arizcorreta, con un 29,5% de la empresa, por delante de Kutxabank, que antes de la venta al Gobierno ostentaba alrededor de 14% de la compañía en cuyo capital están también presentes fondos como Templeton Investment, con un 3%, e Invesco, con otro 1%.

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