SANTANDER, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
El sector metalúrgico de la industria cántabra perdió en el año
2001 el 9,3 por ciento del empleo, según un estudio realizado por la
Federación Minerometalúrgica de CC.OO. en Cantabria, en el que se han
estudiado 120 empresas cántabras que dan empleo a 11.400 de los cerca
de 18.000 trabajadores del metal de la región.
Esas 120 empresas perdieron en 2001 un total de 1.053 empleos, de
los que 205 eran fijos y 848 eventuales. Por sexos, se perdieron 160
empleos fijos masculinos y 827 empleos masculinos eventuales y 45
empleos femeninos fijos y 21 eventuales.
Los resultados de este estudio fueron presentados hoy en rueda de
prensa por el secretario general de la federación de CC.OO.,
Francisco García Cobián, quien destacó que en contra de las encuestas
oficiales que señalan que Cantabria genera empleo, el muestreo
realizado demuestra que en el sector industrial del metal, que tiene
un 78 por ciento de empleo indefinido, "cada vez hay menos empleo".
"Rompe con el esquema de que todo marcha muy bien", remarcó el
sindicalista, quien destacó que las empresas industriales presentes
en Cantabria cada vez reducen más su volumen de producción y, por
ello, tienen menos empleados.
El reparto de los 1.053 empleos perdidos se distribuye en 260 para
la zona de Camargo-Astillero; 200 en la zona oriental; 27 empleos
perdidos en Santander; 4 en Campoo; y 551 en la cuenca del Besaya,
debido a los recortes en Mecobusa, Trefilerías Quijano, Greyco y
Bosch Sistemas de Frenado. Advirtió el responsable sindical que las
perspectivas para el año 2002 también hablan de pérdida de empleo,
dado que está en marcha un Expediente de Regulación en GSW; en
Astander y TQ se amortizan las jubilaciones; y se prevén nuevas
reducciones en Greyco y Mecobusa-Fundimotor.
Asimismo, está pendiente la reducción de plantilla en ENSA y, de
momento, no existe acuerdo sobre el ERE de Sidenor. García Cobián
reclamó un "apoyo expreso y explícito" del Gobierno Regional al
sector industrial, tratando de conseguir la recuperación de empleo
mediante el apoyo a permanencia de las empresas existentes.
Preguntado sobre la modernidad de las industrias cántabras,
consideró que en términos generales no están obsoletas, "aunque quizá
falte inversión", apuntó. Por otro lado, el estudio ha analizado
también una empresa eléctrica, Viesgo, y una minera, AZSA. Sobre la
eléctrica, destacó que entre marzo de 1999 y enero de 2001 se
perdieron en ella 126 empleos, a los que hay que sumar 55 más a lo
largo de 2001. Por ello, reiteró que es necesario que los nuevos
propietarios (Enel) puesten por la recuperación del empleo en Viesgo.
En cuanto a la mina de Reocín, García Cobián recordó que se
encuentra en proceso de cierre por agotamiento minero y que, ante
ello, se han establecido negociaciones con el comité de empresa que
podrían desembocar en un acuerdo sobre un polígono industrial. En
AZSA se perdieron en 2001 un total de 59 empleos, según indicó.
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(EUROPA PRESS)
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