BRUSELAS, 9 (EUROPA PRESS)
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha pedido este lunes avanzar en la tramitación del euro digital, al considerar que reforzará la autonomía estratégica de la Unión en el ámbito de los pagos, y ha insistido en que la inflación de la eurozona se estabilizará "de forma sostenible" en el 2% a medio plazo, en línea con el objetivo de estabilidad de precios de la institución.
Durante el debate sobre el informe anual del BCE ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), Lagarde ha subrayado que, pese a que la inflación anual se ha situado en el 1,7% este mes de enero, el banco central confía en que la evolución de los precios continúe acercándose a su meta, ya que, según las últimas proyecciones, la tasa general se situará en el 1,9% en 2026, el 1,8% en 2027 y el 2% en 2028.
"Esperamos que la inflación se estabilice de forma sostenible en nuestro objetivo del 2% a medio plazo", ha señalado, antes de recordar que el Consejo de Gobierno decidió en su última reunión mantener sin cambios los tipos de interés.
En este sentido, ha insistido en que el BCE seguirá aplicando un enfoque "dependiente de los datos" y "decisión a decisión", basándose en las perspectivas de inflación, la dinámica subyacente y la transmisión de la política monetaria, en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la fragmentación de las cadenas de suministro.
"Estamos operando en un entorno global volátil marcado por tensiones geopolíticas elevadas y una persistente incertidumbre en las políticas. Estos acontecimientos están afectando a los flujos comerciales, la seguridad energética y las dependencias estratégicas", ha remarcado.
Ante esta situación, ha defendido que la estabilidad de precios es "una condición necesaria para un crecimiento sostenible, la competitividad y la inversión", rubrayando que, en este contexto, Europa necesita "anclas internas fuertes de estabilidad y resiliencia" para hacer frente a un entorno internacional cada vez más fragmentado.
Asimismo, ha subrayado que el BCE es "muy consciente" del impacto de la inflación en los hogares europeos y ha defendido que su prioridad es garantizar la estabilidad de precios y preservar la credibilidad del euro, una moneda que --ha recordado-- respalda una amplia mayoría de los ciudadanos de la Unión.
IMPULSO AL EURO DIGITAL
Además, la máxima responsable del banco central ha instado al Parlamento Europeo, en su condición de colegislador, a acelerar la tramitación del euro digital, al considerar que esta iniciativa reforzará la autonomía estratégica de la Unión en el ámbito de los pagos y reducirá dependencias externas.
"Estará basado en una infraestructura plenamente europea, evitando una dependencia excesiva de proveedores extranjeros para sistemas de pago que son críticos para el funcionamiento de nuestra economía", ha defendido.
La presidenta del BCE ha añadido que la nueva herramienta garantizará "el más alto nivel de privacidad", ya que "por diseño, el banco central no tendrá acceso a los datos personales", y permitirá realizar pagos sin conexión "con una privacidad similar a la del efectivo".
Asimismo, ha defendido que el euro digital contribuirá a reducir comisiones para los comercios, especialmente los de menor tamaño, y facilitará que los proveedores europeos de servicios de pago amplíen el alcance de sus soluciones en toda la zona euro.
"EL EFECTIVO SEGUIRÁ SIENDO DE CURSO LEGAL"
En paralelo, ha reiterado el respaldo del BCE a la propuesta normativa destinada a garantizar que el dinero en metálico siga siendo accesible y aceptado en todos los Estados miembro del área del euro, insistiendo en que la versión digital está concebida como un complemento y no como un sustituto del efectivo.
"El efectivo es y seguirá siendo dinero de curso legal. Pero en un mundo cada vez más digitalizado necesitamos poder pagar en todas las circunstancias. Si no establecemos ahora un marco europeo claro, seguiremos dependiendo de proveedores no europeos, y eso no es soberanía", ha señalado tras las intervenciones de los eurodiputados.
UNIÓN DE AHORROS E INVERSIONES
Lagarde ha señalado también que la resiliencia y competitividad de la economía europea dependen también del avance en la unión de ahorros e inversiones y de una mayor integración de los mercados de capitales, con el objetivo de canalizar de forma más eficiente el elevado volumen de ahorro europeo hacia proyectos productivos.
En este sentido, ha advertido de que la resiliencia y competitividad de Europa dependen también del fortalecimiento del mercado único mediante la reducción de barreras y fragmentación, así como del impulso a la innovación y la mejora de la productividad.
Durante su intervención, Lagarde también ha agradecido el respaldo del Parlamento Europeo a la autonomía del BCE, que ha calificado de "esencial" para cumplir su mandato de estabilidad de precios, especialmente en un momento en que el papel de los bancos centrales "está siendo cuestionado en algunas partes del mundo".
No obstante, ha subrayado que "la independencia no significa aislamiento" y que debe ir acompañada de una rendición de cuentas constante ante la Eurocámara, a través de comparecencias periódicas, intercambios escritos y la presentación del informe anual.
"El euro es un ancla de estabilidad y un símbolo poderoso de lo que Europa puede lograr cuando trabajamos juntos", ha concluido la presidenta del BCE, reiterando el compromiso de la institución con la estabilidad de precios y con una Europa "más fuerte y resiliente" en un entorno global incierto.
POSICIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA
Por su parte, el comisario de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, ha respaldado la previsión del BCE y ha señalado que la economía de la eurozona seguirá creciendo de forma moderada, apoyada en la fortaleza del mercado laboral y en la mejora de las condiciones de financiación. "A corto plazo, las perspectivas son alentadoras", ha afirmado.
No obstante, ha advertido de que la UE afronta un entorno más adverso, marcado por el aumento del proteccionismo y mayores riesgos para la seguridad económica. "Necesitamos un sistema de pagos más autónomo en Europa, con soluciones interoperables y resilientes", ha defendido, subrayando que reforzar el papel internacional del euro pasa también por integrar los mercados financieros y reducir dependencias estratégicas.
En relación con el euro digital, Dombrovskis ha considerado que el proyecto es "más importante que nunca" en el actual contexto geopolítico y ha celebrado los avances en su tramitación, en línea con el objetivo de fortalecer la resiliencia del sistema económico europeo.