BARCELONA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
José Azemar Castells, administrador y apoderado en numerosas
empresas, ha logrado reunir un 10 por ciento de las acciones de Grand
Tibidabo para instar la convocatoria por vía judicial de la Junta de
Accionistas de la compañía, según informaron a Europa Press fuentes
del Consejo de Administración de la empresa, que calificaron a Azemar
de "testaferro".
La petición de convocatoria de junta de accionistas ha sido planteada
ante el Juzgado de Primera Instancia número 52 de Barcelona. Los
accionistas minoritarios representados por el actual Consejo de
Administración temen que el objetivo de la junta sea ir a una
"liquidación fraudulenta" de la sociedad con el fin de impedir la
recuperación de activos como Port Aventura, actualmente integrada en
Universal Mediterránea.
La quiebra de Grand Tibidabo, presentada en 1999, es un proceso que
lleva el juzgado de Primera Instancia número 9 de Barcelona. El
pasivo de la compañía, a cuyo frente estuvo en su día el financiero
Javier de la Rosa, se eleva a casi 7.000 millones de pesetas (más de
42 millones de euros).
Los accionistas minoritarios solicitaron la reversión del proceso de
quiebra, con el objetivo de recuperar el patrimonio de la compañía,
entre el que figuraban los terrenos en que se construyó Port Aventura
o el complejo inmobiliario de Guadalmina (Málaga). Sin embargo, los
jueces han rebajado sus expectativas y sólo les atribuyen derechos
sobre la sociedad Marina Barcelona"92 y diversos inmuebles.
Los pequeños accionistas de Grand Tibidabo han consensuado un
documento en el que informan de que "personas contrarias a los
intereses de la sociedad han conseguido fraudulentamente reunir un
porcentaje significativo de acciones de Grand Tibidabo".
El texto indica que con este porcentaje de acciones "pretenden
liquidar Grand Tibidabo sin antes reclamar los muchos activos que
pueden recuperarse gracias a la retroacción acordada por el Juez". El
Consejo de Administración de Grand Tibidabo está presidido en la
actualidad por José Maria Carswell, sobrino de Alfredo Sánchez Bella,
anterior presidente de la firma.
La Junta de accionistas de Grand Tibidabo de mayo de 2002 aprobó la
creación de un convenio a medio o largo plazo para acabar con la
quiebra de la sociedad. El documento explica que los pequeños
accionistas, unos 8.000, afirman sentirse "defraudados" por Javier de
la Rosa y los demás gestores anteriores, así como con la
Administración Pública y con "La Caixa", que aparece como acreedor en
la quiebra.
Asimismo, señalan que para poder liquidar la compañía primero es
necesario cesar al actual Consejo de Administración, que se opone a
esta medida. "Para ello han solicitado la convocatoria de una Junta
de Accionistas en la que, aprovechando la dispersión y el cansancio
del accionariado, con solo su voto, pueden lograr el cese y la
liquidación pretendida maliciosamente", añade el texto.
En este sentido, hacen un llamamiento a los accionistas "que no
quieran perder todos sus ahorros" a que acudan a la Junta o a que
deleguen su representación en otro accionista o al Consejo de
Administración, haciendo constar por escrito su voto en contra al
cese, a la liquidación de la compañía y al resto de los puntos del
Orden del Día propuestos.
|
04-Jun-2003 19:08:12
(EUROPA PRESS)
06/04/19-08/03
"