PGE.- IU-ICV exige al Gobierno que decida "pronto" si da un giro social o pacta con la derecha, y no garantiza su apoyo

Actualizado 02/09/2007 14:27:05 CET

Economía afronta este mes las negociaciones presupuestarias más complicadas de la legislatura, sin contar con aliados a priori

MADRID, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de IU-ICV, Gaspar Llamazares, exige al Gobierno que decida "pronto" si prefiere desarrollar propuestas que den un "giro social" a su política presupuestaria o pactar con la derecha nacionalista de cara a las cuentas públicas previstas para 2008. En este contexto, no garantizó su apoyo al proyecto de Ley.

En una entrevista concedida a Europa Press, Llamazares insistió en que su grupo no descarta presentar una enmienda de totalidad al proyecto presupuestario previsto por el Gobierno para 2008 y que el Ejecutivo no debe dar por garantizado su apoyo porque "no ha hecho nada para garantizarlo".

De hecho, reclamó al Gabinete de Zapatero que "profundice" en iniciativas de izquierdas planteadas por IU-ICV relativas a la Ley de la Memoria Histórica, la Reforma de la Guardia Civil, la Ley que aborda cambios en gobiernos locales, los decretos sobre el cambio climático o las leyes de descentralización del Estado, temas en los que serán "muy exigentes" de cara a los PGE de 2008.

Bajo estos parámetros, Llamazares espera una respuesta temprana del Gobierno ya que en su opinión, "da la impresión de que el Ejecutivo está viviendo una situación contradictoria porque ha apostado por un giro al centro sin aliados en el centro".

NO MEZCLAR "AGUA Y ACEITE".

Al hilo de este asunto, reprochó al Gobierno buscar apoyos con la derecha o la izquierda parlamentaria según las circunstancias que más le convengan, por lo que le exigió "aclararse y decidir si en esta fase de final de legislatura, opta por profundizar en cambios de izquierdas o si gira al centro y pacta con la derecha nacionalista". "Las dos cosas son legítimas, pero no se puede hacer todo al mismo tiempo, eso es mezclar agua y aceite", sentenció.

Para el líder de IU-ICV, el "granero de votos de la izquierda no está en el centro", y cambiar la imagen de un Gobierno en seis meses "es un esfuerzo vano, ya que eso se crea a lo largo de la legislatura". "Nosotros vamos a dedicarnos a movilizar el electorado de izquierdas", aseguró.

Respecto a los problemas en los servicios públicos en Cataluña, recalcó que ha sido un hecho "objetivo y lamentable", al que el Gobierno no ha sabido poner freno". En la misma línea, destacó que este tipo de acontecimientos no se producen solamente en Cataluña, sino que existe "un grave problema de movilidad en muchas ciudades españolas y en las cercanías de ferrocarril". Por eso, dar soluciones a esta situación se ha convertido en "un reto más" para el Gabinete de Zapatero.

INVERSIONES TERRITORIALES.

En este contexto, emplazó al Gobierno a que cambiar su política de Fomento, cuyo fracaso es la razón por la que IU-ICV también reprobó a la responsable de este Departamento, Magdalena Álvarez, y "cumplir con sus compromisos". "Queremos que el Gobierno cambie profundamente su política de infraestructuras y que en los próximos PGE ese cambio se note", aseveró.

Asimismo, hizo hincapié en que es compatible preocuparse por Cataluña y sus inversiones territoriales con la preocupación por otras comunidades autónomas, sus equipamientos e inversiones comprometidas por el Gobierno. Por ello, aseguró que reclamará un "equilibrio en esas inversiones y en favor del ferrocarril tradicional, la comunicación social y la movilidad, que en España no es muy buena, sobre todo en las grandes ciudades".

En ese contexto, Economía afrontará las próximas semanas las negociaciones presupuestarias, que se presentan como las más complicadas de la esta legislatura ya que, a priori, el Ejecutivo llega sin contar con aliados y con el clima enrarecido provocado por las deficiencias de los servicios públicos en Cataluña y el porcentaje de inversiones previsto en el Estatut.

PANORAMA PRESUPUESTARIO.

A estas alturas, el grupo parlamentario de CiU ve "muy difícil" no presentar enmienda de totalidad al proyecto de los PGE, aunque "por respeto", esperará a ver el texto. En opinión de su portavoz, Josep Antoni Duran i Lleida, seguramente "no recogerán la inversión del 18,8% para Cataluña en todo el concepto amplio de infraestructuras", ni tampoco las "rebajas fiscales para pymes y familias" o las "medidas sociales" que proponen los nacionalistas catalanes.

En la misma línea, Esquerra Republicana ya condicionó meses atrás su apoyo a los Presupuestos de 2008 a que se cumpla con las inversiones recogidas en el Estatuto de Cataluña y se establezca una fuerte rebaja del impuesto de sociedades, por encima de los 10 puntos.

Desde PNV tampoco se descarta aún pedir la devolución del texto, si bien afirma estar en "sintonía" con el PSOE en el marco de la negociación presupuestaria. Sin embargo, los nacionalistas vascos remarcan la necesidad de "concretar acuerdos" en una próxima reunión prevista a mediados de septiembre, seguramente el día 13. En el mes de julio, ya logró acordar con Gobierno la metodología de cálculo para el Cupo del País Vasco 2007-2011.

Por su parte, el BNG presentará una enmienda de totalidad a los Presupuestos Generales del Estado para 2008 si no se destina a Galicia más del 8% del gasto total que el Estado piensa invertir en infraestructuras. En cualquier caso, su actitud es más positiva, como ocurre en el caso del PNV.

A pesar de la incertidumbre que provoca la posición de los grupos parlamentarios, el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, está convencido de que el Gobierno obtendrá el apoyo suficiente para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2008 y que los partidos catalanes encontrarán en el proyecto del Ejecutivo motivos suficientes para apoyarlo.

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