MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
Renfe constituirá con la empresa de bienes de equipo Albatros una
empresa mixta (público-privada) para fabricar componentes eléctricos
para trenes de Alta Velocidad (Ave) en los antiguos talleres de
mantenimiento con que la compañía ferroviaria cuenta en Alcazar de
San Juan (Ciudad Real), en los que se invertirán 4 millones de euros
(665 millones de pesetas).
Esta nueva experiencia de Renfe con la iniciativa privada es
fruto del acuerdo que el ministro de Fomento, Francisco
Alvarez-Cascos, suscribió con el presidente de Castilla-La Mancha,
José Bono, hace ahora un año y que hoy ratificaron.
El objetivo de este acuerdo buscar una alternativa para reactivar
la actividad de estos talleres que, según explicó el presidente
autonómico tras el encuentro con el titular de Fomento, hace diez
años empleaba a 200 trabajadores, mientras que la actual plantilla
sólo suma 70 empleados.
La nueva empresa, que quedará constituida en los próximos días y
cuyo nombre comercial aún no está decidido, estará participada por
Renfe en un 20 por ciento, mientras que Albatros ostentará el 80 por
ciento restante.
La plantilla del nuevo fabricante ascenderá a 150 trabajadores,
entre los que se incluirán todos aquellos actuales empleados de la
compañía ferroviaria que, tras recibir los correspondientes cursos de
formación, manifiesten su voluntad de pasar a formar parte de la
plantilla del nuevo fabricante.
El objeto social de la nueva sociedad que Renfe constituye con
capital privado será la fabricación de convertidores de tensión para
adecuar la energía eléctrica que los trenes Ave toman de la catenaria
para adaptarlo a las necesidades de potencia de cada coche del
convoy.
Alvarez-Cascos descató que nuevo fabricante de componentes
eléctricos nace con pedidos que aseguran la cartera de trabajo para
los próximos cuatro años, entre los que se encuentran suministros
para los tres pedidos de trenes de Alta Velecidad que Renfe adjudicó
a las grandes empresas del sector -Siemes, Talgo, Alstom y CAF-
durante 2001.
Se trata de la segunda experiencia que el operador ferroviario
público emprende de la mano del capital privado, ya que la compañía
que preside Miguel Corsini ya constituyó a finales del pasado año con
la multinacional Siemens la primera sociedad de capital
público-privado para el mantenimiento compartido de trenes.
Esta empresa, en la que la alemana ostenta la mayoría, con el 51
por ciento de la participación, tiene su sede en Cornellá (Barcelona)
y está destinada al mantenimiento de varias unidades de trenes de
Cercanías -las series C-447 y C-440-, con un volumen de negocio
estimado de 17,60 millones de euros (2.928 millones de pesetas).
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(EUROPA PRESS)
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