BARCELONA, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
Ricard Fornesa, actual presidente del Grupo Aguas de Barcelona
(Agbar), asumirá mañana la presidencia de "La Caixa", la primera caja
de ahorros del país, en sustituición de Josep Vilarasau, que ha
estado al frente de la entidad durante los últimos 27 años desde la
dirección general y luego como presidente.
Fornesa, de 71 años y abogado del Estado en excedencia, será
nombrado para su nueva responsabilidad durante el Consejo de
Administración que celebrará la entidad mañana por la tarde. El nuevo
presidente de "La Caixa", que ya era Consejero Secretario y Adjunto
al presidente de la entidad, ha logrado reunir el consenso necesario
para realizar el relevo en un cargo de tanta transcendencia.
La reunión de mañana se produce después de que la Generalitat haya
aprobado el cambio de estatutos de la caja, que fija en 75 años la
edad límite para los consejeros y el presidente. El Gobierno catalán
también ha autorizado un cambio estatutario en la Fundación "La
Caixa" que permitirá a Vilarasau seguir presidiéndola, a pesar de no
ocupar ya la presidencia de la caja de ahorros.
VILARASAU, POSIBLE PRESIDENTE DE HONOR JUNTO A SAMARANCH.
El nuevo presidente propondrá probablemente que Vilarasau, de 72
años y con quien mantiene una larga amistad, sea designado presidente
de honor de la caja, aprovechando que sus estatutos contemplan la
posibilidad de que haya más de uno. Hasta ahora Juan Antonio
Samaranch, de 82 años, era el único presidente honorífico de la
entidad.
Vilarasau ya anunció el pasado 17 de enero, durante la cena de
presentación de resultados de la entidad, que no descartaba abandonar
su cargo antes de la próxima Asamblea General ordinaria, tal como así
ha sido. También indicó que su posible nombramiento como presidente
de honor "dependerá de si quiere proponerlo" el próximo presidente de
la caja, es decir Fornesa.
El hasta ahora presidente de "La Caixa", cuya salida ha estado
vinculada a la nueva Ley Financiera aprobada por el Gobierno del PP y
a las modificaciones realizadas por la Generalitat en la Ley de Cajas
catalana, pasará ahora a ocuparse de la Fundación de la entidad, que
tiene un presupuesto para 2003 de 168,7 millones de euros. Asimismo,
Vilarasau mantendrá otros cargos como la vicepresidencia de
Repsol-YPF, un puesto de máxima actualidad, dado el enfrentamiento
actual entre la petrolera y "La Caixa" por la OPA hostil lanzada por
Gas Natural sobre Ibedrola.
RESPALDO DE LA CUPULA A FORNESA.
El nuevo presidente de "La Caixa", Ricard Fornesa Ribó, nacido el
4 de noviembre de 1931, se diplomó en 1955 en Dirección de Empresas
por la Escuela Superior de Comercio de Barcelona. Es además
licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona.
Desde 1957 hasta 1976 desempeñó el cargo de abogado del Estado, del
que está en excedencia. Entre 1976 y hasta 1977 fue delegado de
Hacienda en Barcelona y secretario general de la Caixa de Pensions,
entidad que posteriormente se fusionó como Caixa de Barcelona para
dar lugar a la actual Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona, "La
Caixa".
Accedió a la Sociedad General de Aguas de Barcelona en 1979 y
desde entonces ha convertido al Grupo Agbar en una multinacional con
actividades que van desde el suministro de agua, a los servicios
sanitarios, la logística, las certificaciones industriales y la
Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Agbar obtuvo el año pasado un
beneficio neto atribuido de 132,7 millones de euros y saneó todas sus
inversiones en Argentina. Fornesa es además presidente del comité
bilateral de las cámaras de comercio de España y Chile, país este
último con el que mantiene muy buenas relaciones.
Fornesa, que fue en su día "número dos" en "La Caixa", fue
nombrado de nuevo consejero de la caja en abril de 2002, ya que hasta
entonces figuraba como secretario no consejero. El presidente de
Agbar cuenta con la confianza de Vilarasau y el respaldo de los dos
director generales de "La Caixa", Isidre Fainé y Antoni Brufau, lo
que le ha permitido dejar atrás a otros posibles candidatos como
Salvador Gabarró, ex gerente de Roca Radiadores, entre otros.
LA ETAPA DE VILARASAU.
Por su parte, Josep Vilarasau Salat, nacido el 20 de febrero de
1931, es doctor ingeniero industrial por la Escuela de Ingenieros
Industriales de Barcelona. Licenciado en Ciencias Económicas por la
Universidad de Barcelona y diplomado por la Universidad de
Manchester, realizó su primer trabajo profesional en el Consorcio de
Organizadores Consejeros (COC). Ingresó en 1958, por oposición,
en el Cuerpo Especial de Ingenieros Industriales al servicio de la
Hacienda Pública y fue destinado a Lugo como inspector de Hacienda.
Posteriormente, fue destinado a la secretaria general técnica del
Ministerio de Hacienda. Fue jefe del servicio técnico del Instituto
de Crédito Oficial y en 1964 fue nombrado director técnico del Banco
de Financiación Industrial (Induban).
En 1966 fue designado director general adjunto de Telefónica y en
1969 pasó a ocupar la dirección general del Tesoro y Presupuestos del
Ministerio de Hacienda, donde en 1972 fue nombrado director general
de Política Financiera. Ocupó durante cuatro meses el cargo de
consejero delegado del Banco de Europa, cuyo principal accionista fue
Carlos Ferrer Salat, y durante dos años (1974-1976) la dirección
general de Campsa.
El 2 de marzo de 1976 fue nombrado director general de la Caja de
Pensiones, precusora de "La Caixa". Su nombramiento como presidente
de esta entidad se produjo el 28 de enero de 1999, cuando Juan
Antonio Samarach le cedió el cargo para no perjudicar a la caja
debido a la situación que en aquel momento atravesaba el Comité
Olímpico Internacional (COI), organismo que presidía.
La larga etapa de Vilarasau al frente de "La Caixa" se ha
caracterizado por una expansión territorial en el conjunto de España,
la toma de importantes participaciones en empresas de servicios como
Repsol, Telefónica, Endesa, Gas Natural o Acesa, y una prudente
presencia internacional (Deusche Bank, Suez, o Banco Itaú).
La situación más difícil la vivió a raíz del caso de las
denominadas "primas únicas", un producto que ideó a mediados de los
años 80 y que permitía eludir la retención fiscal por el Impuesto de
la Renta en intereses producidos en ciertos depósitos de la entidad.
Finalmente, Hacienda, el 28 de octubre de 1994, decidió no imponer
ninguna sanción a "La Caixa", aunque reclamó las cuotas impagadas.
|
19-Mar-2003 17:38:13
(EUROPA PRESS)
03/19/17-38/03
"