MADRID, 28 Ago. (EDIZIONES) -
A la habitualmente difícil decisión de elegir una carrera universitaria se suma ahora la de cómo pagarla. Cada vez son más los estudiantes que se plantean pedir un crédito para financiar sus estudios ante el encarecimiento de las matrículas universitarias, un fenómeno hasta hace poco desconocido en España y más propio de países anglosajones.
A falta de becas, son varios los productos en el mercado que permiten a los jóvenes costear sus estudios, ya sea el precio total de la matrícula o pequeños gastos que puedan surgir por el camino. Elegir cuál es más conveniente depende de la situación del alumno y del tipo de curso que quiera realizar, como por ejemplo una carrera, un máster, un doctorado o una estancia en el extranjero.
Pese a la flexibilidad que ofrecen las diferentes opciones de financiación, es importante evaluar sus costes asociados antes de optar por una u otra. Zaimo, la plataforma de créditos online flexibles, ha elaborado una guía con los principales aspectos a tener en cuenta para tomar una decisión responsable.
1.- CALCULA TUS GASTOS
Antes de nada conviene hacer una estimación de los costes que tendremos a lo largo del año. Para ello deberías tener en cuenta no solo el coste de matrícula sino también el transporte, manutención, tasas adicionales y cursos extraordinarios que queramos realizar.
Esto es especialmente importante si nos proponemos financiar un curso en el extranjero, donde probablemente surjan gastos que a priori no son fáciles de anticipar. Solo así sabremos hasta qué punto dan de sí nuestros ingresos y cuáles son nuestras necesidades específicas de financiación.
2.- INFÓRMATE SOBRE LAS DIFERENTES OPCIONES
Una vez que conocemos nuestras necesidades es hora de saber qué productos son los que mejor se adaptan a ellas. En este punto se recomienda analizar aspectos como los intereses (si son fijos o variables), los plazos o la disponibilidad del dinero, dependiendo de la urgencia con la que lo necesitemos.
Existen tres opciones principales a la hora de pedir un préstamo. Los créditos oficiales son aquellos concedidos por parte de organismos oficiales, y que generalmente tienen condiciones ventajosas además de ofrecer periodos de carencia.
Las entidades bancarias también conceden préstamos para estudios universitarios, habitualmente con periodos de carencia, y de cuantía variable en una horquilla bastante amplia. En este caso, además de los intereses conviene fijarse bien en otros costes asociados como comisiones de apertura o penalizaciones por cancelación.
Por último, en los últimos años los créditos online se han consolidado como una vía alternativa de financiación para gastos puntuales. Al contar con avanzados sistemas de evaluación del perfil crediticio del solicitante, las empresas de créditos online te hacen llegar el dinero con rapidez y periodos de pago flexibles.
3.- ASEGÚRATE DE QUE PUEDES CUMPLIR LOS PLAZOS
Una de las características más interesantes de los préstamos para estudios es la posibilidad de aplicar un periodo de carencia total o parcial en la devolución del mismo. Este periodo puede ir de unos pocos meses hasta varios años. Si la carencia es parcial solo pagaremos los intereses generados. Si es total, pospondremos los pagos totalmente hasta finalizar los estudios y tener ingresos, o hasta vencer el plazo pactado.
Según lo acordado, es posible que tengas que hacer frente al pago mientras estás estudiando, por lo que te recomendamos que evalúes tu capacidad de pago en virtud de tus ingresos y de otros compromisos económicos o deudas que venzan en el corto plazo.
4.- LLEVA EL CONTROL DE TU CUENTA
Estar al día de la situación de nuestras finanzas nos permitirá detectar cualquier cargo que afecte a nuestra capacidad de devolver el crédito. De esta manera podremos tomar acción lo antes posible. Esto es especialmente importante cuando pedimos un crédito a corto o medio plazo para hacer frente a gastos inesperados.
5.- EVITA ENCADENAR CRÉDITOS
Pedir un crédito nuevo para hacer frente al anterior puede ocasionar confusión respecto a los plazos de devolución y dificultar el pago en última instancia. Recomendamos que concentres tus esfuerzos en un solo crédito cada vez.
6.- EVALÚA OTRAS ALTERNATIVAS
Aunque un préstamo de estudios es una fórmula pensada para ayudarnos a continuar con nuestra formación, es importante tener en cuenta que pedir un crédito conlleva una serie de obligaciones. En base a los consejos anteriores, si crees que tu situación financiera desaconseja optar por esta vía de financiación, piensa en otras posibilidades, como por ejemplo buscar un trabajo flexible y por horas a través de una agencia de trabajo temporal, que te permita sufragar los costes o acceder a un préstamo de forma responsable.