El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. - David Zorrakino - Europa Press
MADRID 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha descartado este miércoles su dimisión tras el accidente ferroviario de dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo), que ha provocado el fallecimiento de al menos 64 personas y más de 50 heridos.
En una comparecencia en la madrileña estación de Atocha, el titular de Transportes ha dicho estar "absolutamente devastado" por el accidente, que ha calificado de "inexplicable" por sus características, y por las víctimas que ha provocado. "Es de los momentos más duros que se puede afrontar", ha señalado Puente en declaraciones a medios ofrecidas tras el incidente.
Al ser preguntado sobre si se plantea dimitir tras este accidente y el acontecido en enero en Adamuz (Córdoba), donde por un siniestro de dos trenes también de alta velocidad fallecieron 46 personas, el ministro ha dicho que de momento no se plantea dimitir porque su objetivo es "esclarecer" todo lo ocurrido y "tratar de resolverlo".
APUNTA A UNA ORDEN DEL CENTRO DE MANDO
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha asegurado que el choque entre los dos trenes en Urda (Toledo) se ha producido después de que el centro de control de Adif en Atocha permitiese reanudar la marcha normal de los trenes, en contra de lo establecido en la normativa ferroviaria.
Así lo confirman a Europa Press fuentes del Ministerio, que explican, no obstante, que esa decisión se produce después de que el sistema de seguridad LZB fallase a las 8.32 horas, lo que provocó la parada de seis trenes en un tramo de unos 69 kilómetros.
Pasados ocho minutos, el operador autoriza la reanudación de la circulación de todos los trenes, una decisión que las mismas fuentes aseguran que contraviene la normativa, ya que la autorización debería de ser solo con una velocidad de marcha a la vista, es decir, a 40 kilómetros por hora.
Sin embargo, al reanudar la marcha con normalidad, el AVE alcanza una velocidad de 200 kilómetros por hora, cuando colisiona contra el Iryo a las 8.53 horas.