MADRID 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
Volotea utilizó más de siete millones de litros de combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) a lo largo de 2025, lo que representó más del 2% de su consumo total y la situó más de tres veces por encima de la media del sector aéreo, que estaba en torno al 0,6% durante el mismo periodo.
Esta cifra supuso también multiplicar por más de cinco el volumen utilizado en tan solo un año, es decir, en comparación a 2024, cuando la aerolínea empleó aproximadamente 1,3 millones de litros de SAF, tal y como ha detallado en un comunicado.
Además, en términos acumulados entre 2022 y 2025, incorporó un total de más de 9,4 millones de litros de SAF en sus vuelos.
Desde la aerolínea ha destacado que este combustible le permite reducir hasta un 80% las emisiones de CO2 a lo largo de su ciclo de vida en comparación con el queroseno convencional.
"Incrementar el uso de SAF es una prioridad clave dentro de nuestra hoja de ruta de sostenibilidad. Sabemos que su disponibilidad sigue siendo limitada y que el reto es estructural para toda la industria, pero avances como el que hemos logrado en 2025 demuestran que es posible acelerar su adopción de forma progresiva y tangible", según la directora de ESG de Volotea, Gloria Carreras.
Bajo este escenario y para acompañar este crecimiento y anticiparse a las limitaciones de suministro, la compañía española ha impulsado su estrategia de aprovisionamiento mediante acuerdos a medio plazo con actores clave del sector energético, como por ejemplo el del año pasado con TotalEnergies para disponer de hasta 7,5 millones de litros de SAF hasta 2029, destinados a vuelos desde aeropuertos franceses.
Otra alianza ha sido en el caso de Repsol, que garantiza 6,1 millones de litros adicionales en aeropuertos españoles en el mismo periodo, así como a la colaboración con Moeve, que prevé el suministro de SAF para sus operaciones en España a partir de 2025.
OTRAS INICIATIVAS PARA AVANZAR EN DESCARBONIZACIÓN
Por otro lado, la aerolínea ha señalado que continúa impulsando otras iniciativas para avanzar hacia una aviación más sostenible.
Desde el inicio de sus operaciones en 2012, la compañía ha puesto en marcha más de 50 iniciativas destinadas a reducir el consumo de combustible de su flota, logrando un 50% de emisiones de CO2 por pasajero-kilómetro transportado (RPK) menos a finales de 2024 frente a 2012, seis años antes de lo previsto. Ahora se ha fijado un nuevo objetivo: una reducción de entre el 55% y el 60% para 2030.
A ello se suma la eficiencia de su modelo operativo, basado en vuelos directos que permiten evitar hasta un 56% de emisiones frente a rutas con escala, así como una alta ocupación de sus aviones, con un factor de ocupación superior al 90% desde 2018 y que superó el 91% en 2024, según se desprende de la quinta auditoría externa del programa de sostenibilidad de la aerolínea, realizada por la auditora internacional EQA.
Por último, Volotea opera desde septiembre de 2022 el servicio de lanzadera interna de Airbus entre Hamburgo y Toulouse utilizando una mezcla de combustible con un promedio del 10% de SAF en los vuelos abastecidos desde la ciudad alemana.