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Momento del discurso del Papa en la FAO en el día Mundial de la Alimentación y el 80º aniversario de la FAO, en Roma - @VATICAN MEDIA
MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Papa ha asegurado que la lucha contra el hambre es "una responsabilidad compartida", durante su asistencia en Roma a la ceremonia oficial del Día Mundial de la Alimentación celebrada este 16 de octubre por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). "El Hambre Cero sólo será posible si existe una voluntad real para ello, y no únicamente solemnes declaraciones", ha subrayado el Papa que también ha definido el hambre como "un crimen de guerra".
El Papa, la Reina Letizia y numerosos representantes diplomáticos y autoridades internacionales han coincidido este jueves en la sede central de la FAO en Roma, donde también se ha celebrado el 80 aniversario de la institución.
En su discurso, como recoge Vatican News, el Papa ha asegurado que la lucha contra el hambre es "una responsabilidad compartida" por lo que ha interpelado a gobiernos, instituciones, empresas y ciudadanos. "Quien padece hambre no es un extraño. Es mi hermano y he de ayudarlo sin dilación alguna", ha afirmado.
Por ello, ha pedido "movilizar toda energía disponible, en un espíritu de solidaridad, para que en el mundo no haya nadie al que le falte el alimento necesario, tanto en cantidad como en calidad", a cinco años del cumplimiento de la Agenda 2030.
En este punto, ha recordado que "673 millones de personas en el mundo se van a la cama sin comer". "Y otros 2.300 millones no pueden permitirse una alimentación adecuada desde el punto de vista nutricional. Son cifras que no podemos reputar como meras estadísticas: detrás de cada uno de esos números hay una vida truncada, una comunidad vulnerable; hay madres que no pueden alimentar a sus hijos", ha relatado.
"ECONOMÍA SIN ALMA"
A su juicio, "esto no es casualidad, sino la señal evidente de una insensibilidad imperante, de una economía sin alma, de un cuestionable modelo de desarrollo y de un sistema de distribución de recursos injusto e insostenible".
"En una época en que la ciencia ha ampliado la esperanza de vida, la tecnología ha acercado los continentes y el conocimiento ha abierto horizontes antes inimaginables, permitir que millones de seres humanos vivan -y mueran- víctimas del hambre es un fracaso colectivo, una aberración ética, un error histórico".
León XIV también ha denunciado el uso del hambre como herramienta de conflicto, práctica que ha calificado de "crimen de guerra". "El silencio de quienes mueren de hambre grita en la conciencia de todos", ha apostillado. "No podemos seguir así, ya que el hambre no es el destino del hombre sino su perdición. ¡Fortalezcamos, pues, nuestro entusiasmo para remediar este escándalo! No nos detengamos pensando que el hambre es sólo un problema que resolver. Es más", ha clamado.
"OLVIDADOS POR INTERESES PARTIDISTAS"
Asimismo, el Papa ha cuestionado que "las generaciones venideras" vayan a vivir en "un mundo que no es capaz de erradicar de una vez por todas el hambre y la miseria".
"¿Es posible que no se pueda acabar con tantas y tan lacerantes arbitrariedades como signan negativamente a la familia humana? ¿Pueden los responsables políticos y sociales seguir polarizados, gastando tiempo y recursos en discusiones inútiles y virulentas, mientras aquellos a quienes deberían de servir continúan olvidados y utilizados en aras de intereses partidistas?", se ha preguntado.
Por otro lado, ha defendido el multilateralismo como vía para enfrentar los desafíos globales y ha alertado de las "tentaciones autocráticas". "Lo que los más necesitados esperan es que se les escuche sin filtros y se les dé una oportunidad real", ha argumentado.
Sobre el lema de este año del Día Mundial de la Alimentación --'Mano a mano por unos alimentos y un futuro mejores'-- ha puesto el foco en la importancia de la cooperación y la acción conjunta, sin olvidar el papel de la mujer en la lucha contra el hambre, descrita como "arquitecta silenciosa de la supervivencia y custodia metódica de la creación".
En su discurso, León XIV también ha mencionado las crisis humanitarias que se viven en Ucrania, Gaza, Haití, Afganistán, Mali, la República Centroafricana, Yemen y Sudán del Sur, recordando que "la comunidad internacional no puede mirar hacia otro lado".
"Los retos que tenemos ante nosotros son inmensos, pero también lo son nuestro potencial y las posibles líneas de acción. El hambre tiene muchos nombres y pesa sobre toda la familia humana", ha concluido.
Al recibir al Papa, el director de la FAO, Qu Dongyu, ha asegurado que la lucha contra el hambre es un desafío global que exige unidad entre naciones. "El derecho a la alimentación es un derecho humano básico, y la paz es un requisito para garantizarlo", ha defendido.