Merche García Villatoria, Emprendedora Social de Ashoka 2010, está implantando un modelo educativo en el tiempo libre basado en la coordinación de los distintos actores que participan en la educación de los niños y jóvenes. Entiende la educación como un proyecto común en el que cada actor "tiene un papel muy importante que jugar". Su objetivo es instaurar este modelo, iniciado en Cataluña con la organización Esplai La Florida, para completar la educación de los jóvenes en España y llegar así a una "visión integral" de la educación.
.- ¿Cómo tuvo la idea de desarrollar este modelo educativo en el tiempo libre?
Empecé a los 17 años en el barrio de La Florida (Hospitalet) en el que había mucha problemática social. Por ello, pensamos que la forma de trabajar con esos chicos y que no quedaran fuera del circuito de integración era utilizar el Esplai como medio (que en Cataluña se vincula a la educación en valores). A partir de ahí, empezamos a trabajar con ellos y surgió el centro de Esplai.
Este modelo se basa en la cooperación entre los distintos agentes educativos. Nosotros creemos que en la medida en que todos los agentes --la educación formal, los que interaccionan en el territorio catalán como las familias y otras asociaciones y los centros de Esplai-- nos coordinemos para trabajar juntos, potenciaremos un sistema educativo de mucha más calidad.
.- ¿Qué tipo de ayuda está teniendo para implantar este modelo?
Esplai está financiado por la Generalitat de Catalunya y por el ayuntamiento de Hospitalet. También recibimos ayuda del Ministerio de Educación a través de la Fundación Catalana Esplai; recibimos ayudas puntuales de alguna caja y las familias se implican y colaboran económicamente. Todos los chicos que participan en las actividades pagan una cuota, que no es grande, pero que contribuye a que se puedan desarrollar estas actividades.
.- ¿Qué es lo mejor y lo peor que ha encontrado al analizar el ámbito educativo en cada comunidad autónoma?
Nosotros hemos hecho un análisis de las actividades dirigidas a la infancia y juventud en su tiempo libre en las comunidades autónomas. Lo mejor es que hay muchas actividades destinadas a este sector lo que en nuestra opinión no es que sea peor, pero existe una falta ya que no existen proyectos de educación valores tal y como nosotros creemos que se han de hacer, con un proceso educativo para los niños desde los tres años que acabe a los 17 o 18 años y que vaya en paralelo al sistema formal de educación.
.- ¿Cuáles son los resultados obtenidos por esta iniciativa en los lugares donde está implantada?
No tenemos datos empíricos de evaluación o indicadores, que es una cosa que sí tenemos que elaborar, pero estamos convencidos de que ha ayudado a que muchos chicos tengan una educación en valores más fuerte para que continúen en el circuito escolar y sean personas formadas educativamente, que se implican en la sociedad. Son chicos que vuelven a integrarse en organizaciones, en actividades sin ánimo de lucro para retornar a su comunidad aquello que han recibido.
En Sonseca (Toledo), donde llevamos un año, han participado más de 350 jóvenes y empieza a haber demanda por parte de los padres ya que es un sistema educativo muy bien valorado. Ahora hemos empezado a trabajar en Canarias (Guía de Isora, Tenerife) y Andalucía (Gines, Sevilla), donde hemos hecho todo el proceso de formación en algunos municipios y está siendo muy valorado. Este año pondremos en marcha algún centro más.
.- ¿De qué forma este modelo puede mejorar la educación en España y reducir la tasa de abandono escolar?
Creemos que un chico que pasa por un Esplai tiene una formación más completa y, sobre todo, entra en un entorno educativo diferente al de la escuela que le ayuda y anima a continuar estudiando. Cuando están empezando a descolgarse, en muchos casos por la situación familiar o el desinterés que le puede causar la escuela, el hecho de poder estar en un lugar donde otros compañeros están estudiando y donde se trabaja mucho la dinámica de grupo, con monitores que permiten que los chicos tengan una educación de calidad, ayuda a que puedan reincorporarse y evitar el fracaso.
La clave está en que colaboremos juntos las escuelas y nosotros, porque entonces nos coordinamos. Muchas veces nos reunimos y la propia escuela nos dice que algunos chicos no se enganchan y a ver si desde el Esplai se les puede reforzar para que continúen. El trabajo de cooperación entre los agentes es muy importante.
.- ¿Qué tipo de actividades se realizan en los Esplais?
Para nosotros la actividad no es el fin, es el medio. Hacemos todas las que los chicos proponen de una forma democrática y que están orientadas a la educación en valores. Se hace desde teatro, deporte, manualidades, ayudas al estudio y todas las que puedan ayudar el desarrollo de los chicos, pero que sean el medio para impregnarlos de valores educativos como el compañerismo, la solidaridad, el espíritu crítico y la cooperación.
.- En España la participación de los jóvenes en organizaciones es baja. ¿Por qué cree que sucede esto?
Creo que es porque no acaban de encontrar su lugar o porque, seguramente, no existe una cultura de participación. En Cataluña, por ejemplo, se fomenta mucho la participación en entidades mientras que en otras comunidades quizás no se da tanto esta cultura. Tenemos que dejar que los jóvenes desarrollen los intereses que tienen y que sean ellos mismos los que puedan llevar a cabo lo que quieren y no lo que les imponen los adultos. Así se sentirán más partícipes y se implicarán más.
Nosotros trabajamos con la metodología de aprendizaje y servicio, donde los jóvenes se forman en una temática y después hacen un servicio comunitario para retornar a su comunidad lo que han hecho de tal forma que se vaya generando esta cultura de la participación altruista.
.- ¿Cuáles son sus objetivos a medio o largo plazo?
A medio plazo queremos llevar este proyecto a todas las comunidades autónomas, municipios y otros lugares que podamos y donde creemos que tienen más déficits de actividades educativas para la infancia y la juventud, y crear una red con todos los proyectos que llevemos a cabo. A largo plazo creemos que la educación en valores en el tiempo libre es un derecho de todos los niños y niñas y que deben tener acceso a ella. Creemos que el sistema educativo la debería contemplar como parte del proceso educativo de cualquier chico.