Archivo - Persona mayor en silla de ruedas. - EUROPA PRESS - Archivo
MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
El 24% de las personas con movilidad reducida piensa frecuentemente en la vejez, frente al 15 % del total de la población. Así se desprende el I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra el 1 de octubre.
El estudio fija en los 72 años la edad a la que, de media, los españoles consideran que comienza la vejez. Una frontera que cambia dependiendo de la edad de quién responda: mientras los jóvenes de entre 18 y 24 años sitúan su inicio en los 66 años, las personas mayores de 65 la retrasan una década, hasta los 76 años.
Otra de las conclusiones del estudio es que los españoles piensan hoy más en su propia vejez que hace cuatro años. El 15 % reconoce hacerlo con frecuencia, tres puntos más que en 2022. Al mismo tiempo, el porcentaje de quienes nunca piensan en ella ha descendido del 36 % al 31 %, mientras que un 54 % afirma hacerlo ocasionalmente.
Esta reflexión sobre el futuro es todavía mayor entre quienes ya conviven con problemas de movilidad y lo eleva al 24% de la población.
Por edades, son precisamente las generaciones más jóvenes las que parecen contemplar esta etapa desde una mayor distancia: el 41 % de los españoles de entre 25 y 34 años reconoce que nunca o casi nunca piensa en la vejez, porcentaje que alcanza el 33 % entre quienes tienen entre 18 y 24 años.
A tenor de las concluiones del estudio, pensar poco en el envejecimiento no significa, sin embargo, que no genere inquietud. Seis de cada diez españoles se muestran poco (43 %) o nada preocupados (14 %) ante su propia vejez, mientras que un 35 % reconoce afrontarla con preocupación.
Sin embargo, esta inquietud aumenta sustancialmente cuando existen dificultades de movilidad: una de cada dos personas con movilidad reducida manifiesta una elevada preocupación ante la llegada de la vejez. Asimismo, también aparecen fuertes diferencias por género y el 40 % de las mujeres muestra intranquilidad por alcanzar esta etapa de la vida, frente al 30 % de los hombres.
Y, entre quienes ya tienen movilidad reducida, aparece además una preocupación vinculada al lugar en el que vivirán, ya que el 28 % teme no disponer de una vivienda adaptada, una cuestión que inquieta incluso más que la discriminación social (16 %).
Con el fin de concienciar la eliminación de barreras arquitectónicas en las comunidades de propietarios.la Fundación Mutua, de Propietarios está incentivando la descarga de la app 'Zero Barreras, una herramienta que permite medir el grado de accesibilidad de los elementos comunes de un edificio --el ascensor, las escaleras o el portal, entre otros--, identificando cuáles son las barreras arquitectónicas a las que se debe enfrentar una persona con movilidad reducida al acceder a su inmueble.
"El gran reto de una sociedad cada vez más longeva es conseguir que nuestras viviendas, edificios y ciudades evolucionen también con nosotros, para que la edad o una dificultad de movilidad no se conviertan en una barrera para seguir participando plenamente en la sociedad", ha concluido Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios..