Archivo - La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP) con la campaña 'Falsas Promesas. Foto de archivo. - APRAMP - Archivo
MADRID 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
APRAMP ha detectado a 3.936 personas en situación de riesgo de explotación sexual y trata de personas, a las que ha informado y asesorado, durante el primer semestre del año 2026 a través de sus diferentes dispositivos.
Así lo ha informado la entidad con motivo del Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, que se celebra este 23 de septiembre. En este sentido, la organización ha recordado que la explotación sexual es una "grave vulneración" de los derechos humanos de mujeres y niñas tanto en España como en todo el mundo.
Igualmente, ha advertido de que la explotación sexual de mujeres y niñas no comienza cuando se hace visible la violencia y el control, sino que empieza "mucho antes", al otro lado de la pantalla, con una oferta de empleo "aparentemente legítima", una relación afectiva "tóxica" o con la promesa de una vida "mejor".
En esta línea, APRAMP ha subrayado que "ninguna persona acepta una promesa sabiendo que es falsa" y que los tratantes se "aprovechan" de las necesidades vitales, la pobreza, las catástrofes naturales, las situaciones de conflicto, las carencias afectivas, la discriminación y de situaciones de vulnerabilidad.
UNA RESPUESTA CONJUNTA
Para la organización, la lucha contra la explotación sexual y la trata de personas requiere una "respuesta conjunta" de las entidades especializadas y expertas en la atención integral, las administraciones públicas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el sistema judicial, el tejido empresarial, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto.
"Solo desde la corresponsabilidad será posible prevenir nuevas situaciones de explotación, garantizar la protección de las víctimas y avanzar hacia una sociedad libre de explotación", ha avisado.
Desde hace más de cuatro décadas, APRAMP acompaña a miles de mujeres víctimas y supervivientes de explotación sexual, ofreciéndoles atención integral, protección, apoyo jurídico, social, psicológico y oportunidades reales para reconstruir sus proyectos de vida.