Actualizado 27/04/2016 19:15 CET

Congreso debate mañana el cierre de las centrales nucleares a propuesta de PSOE y Podemos

Central de Garoña
EUROPA PRESS

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La Comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso debate este jueves dos proposiciones no de ley, una de PSOE y otra de Podemos, que plantean el cierre progresivo de las ocho plantas atómicas que hay en España. Los socialistas piden el 'apagón nuclear' cuando cumplan 40 años de vida útil, mientras que el partido morado pide su cese para 2024.

   En unas jornadas sobre el 30 aniversario de Chernóbil el pasado martes en la Cámara, el diputado de Podemos y portavoz de Equo, Juantxo López de Uralde, manifestó su esperanza por que la Cámara diera luz verde a este cierre nuclear español, ya que el pasado 13 de abril esta comisión parlamentaria ya respaldó una proposición no de ley impulsada por él mismo, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, que abogaba por el cierre definitivo de la central de Santa María de Garoña (Burgos).

   De hecho, existe un pacto parlamentario desde diciembre de 2014 sellado por PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), PNV, ERC, Coalición Canaria-Nueva Canarias, Amaiur, BNG, Geroa Bai y el propio Equo, en el que se comprometían a clausurar la planta atómica burgalesa en cuanto cambiase la mayoría parlamentaria. No obstante, no hay cerrado ningún pacto parlamentario para el cierre del total de las ocho instalaciones atómicas que hay en España.

LA PROPUESTA SOCIALISTA

   Así, en la iniciativa socialista que se debate este jueves también se solicita que se mantenga la condición de cese definitivo de explotación que la planta atómica burgalesa tiene desde el 6 de julio de 2013, y quiere que el Gobierno desarrolle un plan de incentivación de actividad económica en la zona, para garantizar los puestos de trabajo de cara a un futuro cierre de la central.

   Los socialistas también van más allá del cierre de Garoña, aunque no de forma tan directa como Podemos, al limitarse a plantear el "inicio de un proceso de diálogo" para alcanzar un pacto de Estado de Energía, que dé una mayor estabilidad al sistema, además de requerir al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la actualización del conocimiento sobre riesgos sísmicos en todos los emplazamientos nucleares.

   "Este amplio consenso sobre la hoja de ruta de la transformación de nuestro modelo energético supondrá, en todo caso, el cierre de las centrales nucleares a los 40 años, como máximo, del inicio de su funcionamiento, siempre que cumplan hasta ese momento, de forma plenamente satisfactoria, con todos los requisitos de seguridad establecidos por el CSN", sostiene.

   A su vez, los socialistas reclaman la supresión del decreto para la gestión responsable de combustible nuclear gastado, donde el actual Ejecutivo cambió un reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas (RINR) "para permitir la renovación de Garoña", que ya había entrado en situación de cese definitivo de explotación.

   "Esa modificación se realizó para permitir que Nuclenor pudiera solicitar una renovación de explotación en vez de tener que solicitar, como correspondía, una nueva autorización de explotación, lo que hubiera comportado mayores exigencias, en particular, una declaración de impacto ambiental", sostiene el PSOE.

   Otra de sus peticiones en la proposición no de ley es que se revise la decisión sobre la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en Villar de Cañas, garantizando la solvencia de los criterios técnicos y de seguridad establecidos por el CSN. Para ello, exige que el Ejecutivo apruebe el séptimo plan general de residuos radiactivos.

EL 'APAGÓN NUCLEAR' DE PODEMOS

   El texto de la proposición no de ley de Podemos-En Comù Podem-En Marea, es más concreto e insta al Ejecutivo al cierre progresivo de las plantas atómicas españolas a medida que sus permisos de explotación caduquen: Garoña, no reapertura; Almaraz I, 2020; Almaraz II, 2020; Ascó I, 2021; Cofrentes, 2021; Ascó II, 2021; Vandellòs II, 2020; y Trillo, 2024.

   En las citadas jornadas parlamentarias, donde López de Uralde presentó su propuesta de cierre de centrales, insistió en la urgencia del mismo porque las plantas "cada vez son más viejas", fueron diseñadas en primera instancia para 30 años, y "no para 40". Según precisó, este calendario iría acompañado de un plan de transición energética hacia las renovables.