Actualizado 14/10/2009 13:23

Copenhague.- Brasil estudia limitar sus emisiones de CO2 a niveles de 2005

BRASILIA, 14 Oct. (Reuters/EP) -

Brasil estudia limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero a los niveles de 2005, mientras termina sus propuestas antes de la cumbre sobre cambio climático de diciembre en Copenhague, explicó este martes el ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc.

El ministro indicó que propuso este objetivo durante una reunión con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y otros miembros del gabinete. El país trata de definir este mes sus propuestas para la cumbre de diciembre auspiciada por Naciones Unidas.

"Podemos alcanzar en 2020 niveles similares a los de 2005, aún con un crecimiento (económico) de 4% anual", explicó Minc al término de la reunión. Brasil emitió unas 2.200 toneladas de dióxido de carbono en 2005, el grueso por la destrucción de su selva amazónica. Si no se adoptan medidas para mitigarlas, las emisiones crecerían a 2.800 millones de toneladas anuales para 2020, precisó el ministro.

"No hubo mucho desacuerdo sobre la meta como tal, pero hubo propuestas alternativas sobre cómo alcanzarla", aclaró, agregando que la decisión final se anunciará el 20 de octubre. La congelación de las emisiones de gases de efecto invernadero a los niveles de 2005 costarían a Brasil al menos 10.000 millones de dólares anuales, precisó.

Se espera que Brasil desempeñe un papel clave en las negociaciones de la cumbre de Copenhague, que buscará establecer un nuevo tratado internacional sobre el cambio climático que suceda al Protocolo de Kioto.

DEFORESTACIÓN DE LA AMAZONÍA

En otra medida para reducir las emisiones, Lula acordó esta semana modificar sus objetivos en materia de deforestación de la Amazonía. Ahora, Brasil ahora busca una reducción del 80% en la tasa de deforestación para 2020, basada en el promedio anual de 19.500 kilómetros cuadrados entre 1996 y 2005. El anterior objetivo, anunciado a finales del año pasado, fue reducir la tasa a un 70% para 2017.

La quema y descomposición de los árboles emiten gases de efecto invernadero y la Amazonía responde por alrededor del 70% de las emisiones totales de Brasil.

Entretanto, un pequeño grupo de activistas de Greenpeace protestó frente a las oficinas presidenciales este martes, reclamando que el Gobierno apunte a cero deforestación para 2015 y aumente el uso de energías renovables.

"Brasil es una de las mayores economías del mundo y de los emisores de gas de efecto invernadero. Llegó el momento de que adopte objetivos en línea con su tamaño y responsabilidad", dijo Joao Talocci, coordinador en materia de cambio climático de Greenpeace.