Los hogares en alquiler sufren más la pobreza energética: el 30% no puede calentarse en invierno, según un estudio

Los retrasos en el pago de facturas energéticas afectaron al 9,7% de la población

Archivo - Bloques de viviendas en el barrio de Arcosur.
Archivo - Bloques de viviendas en el barrio de Arcosur. - EUROPA PRESS - Archivo
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Publicado: jueves, 27 noviembre 2025 17:00

MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

La pobreza energética tiene una incidencia mucho mayor en los hogares en alquiler, ya que uno de cada tres no puede calentarse en invierno, como se desprende del quinto 'Informe de Indicadores de Pobreza Energética en España 2024', elaborado por la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas, presentado este jueves.

Por primera vez en este informe, se comparan los indicadores generales con los que se observan en los hogares en régimen de alquiler. De este modo, se constata que la pobreza energética en los hogares en alquiler es claramente más acusada en todos los indicadores, pasando por ejemplo en el caso de hogares que declaran no poder mantener una temperatura adecuada en invierno del 17,6% al 30%, debido a que sus ingresos no les ha alcanzado para cubrir la factura de este servicio.

Además, el 13,3% de los hogares en alquiler están en "pobreza oculta" --3,8% más que el total--, lo que significa que no pueden pagar servicios como iluminación, calefacción o refrigeración. La pobreza energética oculta afectó al 27,1% de los hogares, lo que supone mantiene una leve tendencia a la mejora respecto a años anteriores.

Con respecto a los indicadores subjetivos, más de 8,5 millones de personas declararon no poder mantener sus hogares con una temperatura adecuada en invierno, lo que supone una reducción de casi el 12% respecto al año pasado, mientras que 4,8 millones tuvieron retrasos en el pago de facturas energéticas.

En rueda de prensa, dos de los investigadores principales del informe, Efraim Centeno Hernáez y Roberto Barrella, han señalado que, aunque continúa la tendencia moderada de los precios de la energía en 2024 tras los picos históricos de 2022, se mantiene la presión sobre los hogares vulnerables, y destacan que, aunque algunos indicadores siguen mostrando signos de mejoría, la pobreza energética sigue siendo un desafío importante.

En este punto, a pesar del aumento de los ingresos y la disminución del gasto energético en muchos hogares, han indicado que el 16,5% de los hogares dedicaron más del doble de la mediana nacional a cubrir sus necesidades energéticas, un valor ligeramente menor que el año pasado. En contraste, el indicador basado en el ingreso mínimo estándar (MIS) sube hasta el 15,1%.

Entre las conclusiones más destacadas, los autores del informe ponen el foco en el indicador de brecha de pobreza energética, que mide la diferencia entre el gasto real en energía de los hogares y el umbral necesario para cubrir adecuadamente sus necesidades energéticas.

Este indicador ofrece una perspectiva sobre la profundidad de la pobreza energética, mostrando cuánto se alejan los hogares vulnerables de poder costear la energía necesaria para mantener un confort térmico adecuado y tener un nivel suficiente de servicios energéticos. En 2024, la brecha de pobreza energética (150 euros) se redujo un 12% con respecto al mismo dato de 2023 (168 euros).

El informe también introduce un escenario hipotético en el que se analiza el impacto de no haber contado con los bonos sociales. Al igual que el año pasado constatan que, sin esta ayuda, la brecha de pobreza energética habría sido "significativamente mayor", lo que demuestra que, aunque las medidas de apoyo no son suficientes para eliminar el problema, han logrado aliviar la carga económica de los hogares más vulnerables.

A nivel general, el informe destaca que la "pobreza oculta" llega a ser "severa" para el 9,3% de la población. En ese sentido, Barrella ha señalado que hay "más hogares pobres más cerca del límite", lo que explica por qué la brecha de pobreza energética oculta --la diferencia entre gasto real y la mitad ajustada del gasto teórico-- ha bajado un 23% respecto a 2023.

EXTREMADURA Y ANDALUCÍA, LAS MÁS AFECTADAS

Centeno Hernáez ha apuntado que Extremadura (26,9% de hogares) y Andalucía (14,3%) son las más afectadas por esta pobreza energética oculta, debido a "salarios más bajos" y a que su calefacción "es más cara" porque sus edificios no están preparados con sistemas de eficiencia energética.

Por otro lado, han mencionado que 4,8 millones tuvo retraso en el pago de facturas (el 9,7%), en línea con otros años, a pesar de que el 16,5% han invertido más del doble --en comparación con la media nacional-- en pagar este recibo.

Estos indicadores guardan relación con los costes energéticos que, para Hernández, "se han mantenido estables" tras la subida en 2022 por el conflicto en Ucrania. En cualquire caso, el 12,9% ha decidido bajar su demanda energética a menos de la mitad del umbral de gasto.

Asimismo, se ha analizado el indicador que alude al hecho de que un hogar gaste mucho en energía, lo que le lleva a la pobreza, como ha apuntado Barrella. Este dato representa un gasto "desproporcionado", que afecta al 16,5%.

Este informe introduce el índice de gasto desproporcionado que, para Hernández, es "menos relativo" que en la anterior edición, gracias a una fórmula que revela cuánto necesita un hogar para "llegar a fin de mes" y resta el ingreso mínimo estándar. El informe concluye que si el 15,1% satisfaciera sus necesidades energéticas, no alcanzaría a cubrir sus necesidades básicas.

Por último, los investigadores han concordado en que "sin el bono social, habría aún más pobreza energética", a pesar de ser una medida "paleativa" y las barreras en su acceso, ya que más de la mitad (52%) son hogares beneficiados, lo que equivale a 8% más que en 2023.

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