Archivo - La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, posa para Europa Press, a 23 de diciembre de 2024, en Madrid (España). - Marta Fernández - Europa Press - Archivo
MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha abogado por una "regulación democrática del ámbito digital, con transparencia algorítmica, alfabetización crítica y participación juvenil real" frente a los "caudillos digitales", en referencia a los propietarios de las grandes plataformas digitales, que "toman decisiones con consecuencias y sin ninguna legitimidad democrática".
Así se ha expresado en la clausura de las jornadas 'Juventudes, Salud Mental y Entorno Digital en Iberoamérica', donde ha defendido que Internet "es el espacio donde hoy se organiza la conversación pública, donde se forman opiniones y donde las juventudes aprenden a habitar el mundo".
Rego ha afirmado que "la desregulación del entorno digital es la realización del sueño del capitalismo: operar sin ninguna mediación con los intereses de la mayoría social y con el objetivo único de hacer caja". Por esta parte, ha asegurado que "los caudillos digitales hacen caja con la vida de las infancias y con nuestros datos".
"Las plataformas están diseñadas para maximizar interacción, y eso significa convertir emociones en datos y datos en beneficio económico", ha denunciado.
De esta manera, la ministra ha apuntado que "comprender Internet como territorio político obliga a abandonar la neutralidad tecnológica y a asumir que la gobernanza digital es ya una cuestión democrática central". Por ello, cree que el reto es crear entornos digitales "donde la libertad sea posible para todas las personas".
El estudio señala que la transformación digital no elimina desigualdades estructurales pues, con frecuencia, las reconfigura y amplifica. Así, añade que el acceso a conectividad de calidad, la disponibilidad de dispositivos seguros, el nivel de alfabetización digital crítica y el entorno socioeconómico influyen directamente en la experiencia digital juvenil.
El informe indica que las brechas territoriales, de género y socioeconómicas condicionan la exposición a riesgos y el acceso a mecanismos de apoyo. Por otro lado, enfatiza en que las mujeres jóvenes enfrentan mayores niveles de violencia digital; los adolescentes en contextos rurales pueden experimentar aislamiento o menor acceso a recursos especializados; y los jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica pueden carecer de entornos digitales seguros.
RECOMENDACIONES
Por ello, contempla una serie de recomendacione como la necesidad de integrar de manera explícita el enfoque de derechos digitales en las políticas de salud mental, fortaleciendo la protección de datos, la transparencia algorítmica y los mecanismos de denuncia accesibles para jóvenes; o incorporar en los sistemas educativos una alfabetización digital crítica que incluya competencias socioemocionales y comprensión de las dinámicas algorítmicas.
También insta a institucionalizar mecanismos de participación juvenil con incidencia real en el diseño de políticas; establecer estándares de calidad y metodologías rigurosas para evaluar la eficacia y costo-efectividad de las intervenciones digitales, priorizando modelos híbridos que combinen tecnología y acompañamiento humano; y consolidar la cooperación regional mediante indicadores comparables, intercambio de información y estándares comunes de evaluación del impacto psicosocial.
El estudio incorpora también la voz de las juventudes, que perciben el entorno digital como espacio de socialización, creatividad y aprendizaje, pero también como ámbito de presión por validación constante, exposición a violencia digital y dificultad para desconectarse.
El informe concluye que la salud mental juvenil no puede abordarse como un efecto secundario de la digitalización, sino como una dimensión estructural del bienestar en la era digital.