Archivo - La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, en una imagen de archivo. - -/Italian government /dpa - Archivo
BRUSELAS 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un total de 19 líderes de la Unión Europea, entre ellos los de Italia, Grecia y Chipre --pero no España--, han pedido este viernes acelerar la externalización de los centros de deportación a territorios extracomunitarios, siguiendo el ejemplo de Italia con Albania.
"Ahora necesitamos mostrar resultados concretos que marquen la diferencia real para nuestros ciudadanos y avanzar con soluciones basadas en terceros países tan pronto como sea posible", reclama la carta impulsada de la mano por la primera ministra de Dinamarca, la socialista Mette Frederiksen, y la primera ministra de Italia, la ultraderechista Giorgia Meloni.
La Unión Europea cerró el pasado mayo una reforma que endurece la política de asilo y consolida la creación de estos centros de detención en países terceros, a los que trasladar migrantes que ya han llegado a suelo comunitario pero para los que no se prevé conceder asilo, a la espera de que se tramite su expulsión definitiva al país de origen o tránsito desde el que llegó a la Unión.
La reforma recibió luz verde esta misma semana en el Parlamento Europeo y sólo está pendiente de al adopción formal por parte del Consejo (gobiernos) para que pueda entrar en vigor y, de manera inmediata, se aplique la nueva base legal que permitirá a los gobiernos europeos negociar con terceros países este sistema, hasta ahora incompatible con el Derecho comunitario.
Además, los Veintisiete --con el rechazo de España-- acordaron también esta semana como parte de la arquitectura del próximo marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) que estos centros de deportación puedan ser costeados a cargo de las arcas comunitarias a partir de 2028, cuando está previsto que esté operativo el nuevo presupuesto.
Algunos países como Dinamarca o Chipre, entre los firmantes de la carta, han expresado ya su interés por negociar este tipo de convenios con terceros países o incluso han empezado los contactos; pero buscan un empuje "político" para garantizar en el marco común que la legislación en curso de ratificación se aplique con agilidad, han explicado a Europa Press fuentes diplomáticas.
Junto a Meloni y Frederiksen, firman la declaración los mandatarios de Austria, Bulgaria, República Checa, Grecia, Letonia, Malta, Polonia, Eslovaquia, Suecia, Bélgica, Chipre, Estonia, Hungría, Lituania, Países Bajos, Rumanía y Eslovenia.
"Siempre debe ser una decisión democrática quién puede entrar y permanecer en nuestros países. Es fundamental que sigamos desafiando el 'statu quo', donde los traficantes de personas se enriquecen y la migración se instrumentaliza", argumentan los 19 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión firmantes.
Además, sostienen que los debates de los últimos años para lograr la reforma de la política europea de migración y asilo han permitido "redefinir" el debate europeo sobre la cuestión y llegado a un "amplio consenso" sobre la necesidad de una estrategia europea "firme y justa"; una política que "salvaguarde la cohesión de nuestras sociedades y brinde protección a las personas más vulnerables".
La opción de instalar centros de detención en terceros países para trasladar a los migrantes llegados a la UE a los que se deniega el asilo, a la espera de su expulsión definitiva, ha suscitado duras críticas de países como España y de organizaciones humanitarias que cuestionan tanto la efectividad de este modelo como que respete los valores y derechos fundamentales que observa la Unión Europea.
Los líderes replican en la carta que las soluciones que defienden se harán "en cumplimiento de la legislación de la UE y los convenios internacionales, y en estrecha cooperación con terceros países".