Publicado 20/12/2019 11:58CET

Los menores migrantes se autoexcluyen de las redes sociales ante el aumento de mensajes xenófobos, según un estudio

Menores extranjeros
Menores extranjeros - SAVE THE CHILDREN - Archivo

   MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La infancia migrante y refugiada, al igual que sus padres y madres, se encuentran con numerosos mensajes xenófobos, racistas y de odio en las redes sociales. Ante la proliferación de este discurso discriminatorio, los niños y adolescentes de origen extranjero, así como sus familias, toman la decisión de "autoexcluirse" del entorno online para "evitar enfrentar situaciones de rechazo y agresividad.

   Esta es una de las conclusiones recogidas en el estudio 'Brechas 2.0' que analiza el impacto de las brechas digitales y las nuevas tecnologías en los niños y niñas de familias migrantes y refugiadas. El informe ha sido elaborado por ACCEM y cuenta con la financiación del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

   Según el estudio, los niños y niñas de origen extranjero reciben mensajes y comunicaciones que atentan contra su dignidad como seres humanos. "Este tipo de discriminación y agresividad que llega vía online puede influir negativamente en su autoestima y su salud, además de en otras áreas de su vida", se apunta en el documento.

   Al respecto, avisa de que "la proliferación de discurso discriminatorio", así como los bulos y desinformación asociados a la inmigración, "es compartido masivamente en las redes sociales". La consecuencia directa de esto es que niños y adolescentes migrantes y refugiados y como sus familias "tengan acceso" a estos mensajes y "sean incluso blanco de la violencia y discriminación generada

   por ellos".

   "De hecho, es difícil permanecer al margen, pudiéndose dar el caso de autoexclusión del entorno online para evitar enfrentar esas situaciones de rechazo y agresividad", sostiene.

   Esta es una de las principales conclusiones del estudio, para el que se han realizado un centenar de entrevistas y grupos focales en las 12 comunidades autónomas donde trabaja Accem. Participaron niños y niñas de diferentes nacionalidades, desde Moldavia, a Colombia, pasando por Venezuela, Irán, Siria, Ucrania, Marruecos o Senegal.

IMAGEN "PAUTADA POR PATRONES ESTABLECIDOS"

   Además de estos mensajes de odio, el informe subraya que la imagen en las redes sociales o los juegos online "aparece pautada por patrones establecidos, normalmente personas blancas, con cuerpos atléticos y con ropa que refleja un nivel económico alto". "Estas características cobran una dimensión especial para los menores de origen extranjero en el desarrollo de su autoestima, sobre todo en una etapa tan trascendental para la propia identidad como es la adolescencia", se avisa en el estudio.

   Por este motivo, los cánones que presentan las redes son motivo de sufrimiento, ya que para los jóvenes migrantes supone no tener las características que la sociedad valora, lo cual puede ser interpretado como causa de una posible exclusión del grupo de pertenencia.

   Así pues, tal y como destaca la ONG en el documento, los móviles y ordenadores tienen una importancia específica para los menores migrantes, para los que "suponen un peligro" porque a través de estos aparatos de ve expuestos a esos mensajes xenófobos e imágenes que "afectan a su bienestar". Pero también resalta que a través de estas herramientas reciben "cuidados a distancia y pueden avanzar en su integración"

   El estudio revela que "es común" a todos los encuestados "el alto protagonismo de las nuevas tecnologías en el proceso migratorio, desde la salida del lugar de origen al proceso de adaptación escolar, social y cultural al nuevo entorno, pasando por el mantenimiento de los lazos familiares y afectivos en la distancia y el ocio.

EL MÓVIL NO ES UN LUJO, SINO UNA NECESIDAD

   Tener un móvil, un ordenador, acceso a internet no puede considerarse en ningún caso un lujo, sino algo imprescindible para que muchos de los menores migrantes reciban cuidados, tal y como asevera ACCEM.

   Si bien tradicionalmente el ejercicio de los cuidados a los más pequeños ha tenido que ver con la presencialidad, la expansión de las nuevas tecnologías permite ahora que se desarrollen cuidados transnacionales en el caso de niños y niñas migrantes, que a menudo están lejos de sus madres, padres u otras personas queridas. Los abrazos llegan por Whatsapp y las comidas familiares se convierten en conexiones de Skype, tal y como subraya la ONG en el informe.

    Tal y como señala, esto tiene gran impacto "en el mantenimiento del equilibrio emocional de los menores de origen extranjero". "El mundo virtual se convierte en soporte tanto para las personas que emigran como para aquellos familiares que permanecen en los países de origen", afirma.

    Respecto ámbito educativo, el informe destaca que a causa de los procesos migratorios muchos niños y niñas extranjeras acceden a la educación formal con retraso, ya que muchos deben esperar para incorporarse a la escuela o el instituto y han de hacerlo con el curso ya iniciado.

   En este contexto, "las nuevas tecnologías se revelan como importantes herramientas para ponerse al día y, en la medida de las posibilidades, acercarse al nivel de sus compañeras y compañeros en el colegio o instituto", según se explica el informe.

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