TOKIO, 15 Mar. (Reuters/EP) -
Las ráfagas de viento han soplado este martes hacia el interior del archipiélago de Japón, primero desde el noreste y después desde el este, transportando con ello la radiación liberada por las centrales nucleares tras el terremoto de 8,9 grados que el pasado viernes azotó el litoral nipón, según ha informado la Agencia Meteorológica de este país.
El seísmo afectó seriamente a las centrales nucleares del noreste, que a lo largo de este fin de semana han estado sometidas a procesos de refrigeración para evitar una fuga masiva. Así, se ha trabajado con agua, aunque también ha sido necesario aliviar la presión con emisiones controladas, por lo que el viento se ha convertido en un factor clave para trasladar esta radiación.
Los niveles de radiactividad han aumentado en los últimos días en las zonas aledañas a las plantas. En Fukushima-1 ya se han producido dos explosiones que han elevado estos índices hasta los 3.130 microsievert por hora (unidad de medida para la radiación en el Sistema Internacional), muy por encima de los 500 habituales.